La actual contienda política, para la segunda vuelta está teñida de una profunda controversia, aunque los contrincantes pertenecen a la misma clase social y con un lineamiento político conservador. Pero el odio al prójimo, sobre todo el aborrecimiento al indio/a o colla de la región andina, que en términos muy sencillos se llama racismo, es lo que más preocupa.
Una de las estrellas de esta vertiente xenofóbica es Juan Pablo Velasco o JP Velasco, candidato a la Vicepresidencia por la alianza Libertad y Democracia (Libre) junto con Jorge Tuto Quiroga. Recordemos algunas frases vertidas por él en diferentes redes sociales y desde hace varios años: “A los collas hay que matarlos a todos”, “Hay que quemar la wiphala, que se mueran todos los que la veneran, son animales” o “Qué lindo es ver golpear a estos collas de Bolivia”.
Hace algunos días unas/os jóvenes, muy preocupados, me preguntaron si “¿tiene cura el/la racista?”. Además, les interesa saber ¿dónde se origina? ¿cómo y quién las reproduce? Nuestro propósito no es dar una lección rigurosa de qué es el racismo y sus derivaciones. Simplemente, es intentar aproximarnos, explicando sus orígenes y el cómo se reproduce, pensando en la inquietud de los jóvenes, extensivo a quienes les interese estos temas.
Está claro, para algunos sectores de la juventud es un absurdo ser racista en estos tiempos; pero su práctica aún está muy arraigada en nuestra sociedad y en otras similares.
Existe abundante investigación bibliográfica de cómo los niños, las niñas, en sus primeros años, no tienen ningún obstáculo de convivir con sus semejantes y la relación social no está atravesada mediante los colores de las personas. Pero, los niños/as van adquiriendo los valores familiares, de la escuela y de la sociedad. Quiere decir, que la manera de ver diferentes/otros, sobre todo, de considerar que los semejantes no son iguales, es una construcción social y societal.
El racismo se estudia desde varios puntos de vista. En este caso enfatizamos su relación con lo político y cruzado con las expresiones subjetivas. Los estudios contemporáneos, identifican al colonialismo occidental, como el gran iniciador y baluarte de las prácticas de exclusión, de discriminación, de racialización y de la posición privilegiada de ser clase social. Donde mejor se reproducen estas acciones es en el sistema capitalista.
La investigación del psiquiatra Frantz Fanon, sobre los efectos perversos del colonialismo en la mentalidad humana, nos permiten entender, el cómo se enajenan y se reproducen. El racismo colonial tiene larga data, es duradero y muy difícil de erradicarlo.
El decir “que no es racista” es la defensa más elemental. El comportamiento de un/a racista es muy similar a personas que tienen problemas de adicción. Las actuaciones de JP Velasco, declarando que “se ha equivocado y que está cambiando”, son una forma de eludir que “no es”, pero a la vez de ratificar que “sí es”. Para hacer creer que “sí está cambiando”, se ha fotografiado, por ejemplo, con mujeres aymaras, quechuas, pero también con varones, luciendo ponchos multicolores. Algunos políticos y ciudadanos le reclaman a JP que pida “perdón de rodillas” por sus declaraciones discriminadoras. ¿Es acertado que solo se retracte de palabra? ¿El arrepentimiento posibilita la cura del racista? Por supuesto que no. El racismo solo se puede combatir mediante formas de educación intercultural y que apuesten por la descolonización radical. Está vigente la Ley 045, de Lucha Contra el Racismo y Toda Forma de Discriminación, pero no se aplica. Es una lástima que esta ley no contemple la retroactividad de las acciones, lo cual permitiría que JP Velasco sea enjuiciado y seguramente encarcelado.
El aludido candidato a la Vicepresidencia, no solo es racista, sino es un gran promotor capitalismo salvaje. Es “un empresario digital”, que no solo aprendió a embaucar (el caso banco Fassil, por ejemplo), sino a justificar que el neoliberalismo es un “lindo sistema”. Lo más preocupante, si sale electo, tendríamos un vicepresidente declarado ultra racista y terminaríamos en una especie de sociedad apartheid a la boliviana. Recojo la expresión de uno de los jóvenes: “Velasco, me das asco”.
Finalmente, no solo Tuto y JP son abanderados del neoliberalismo. Rodrigo Paz y el capitán Edmand Lara también tienen el espíritu del sistema colonial capitalista, por eso buscan el “capitalismo para todos”.
Janiwa walikiti uka q’ara tumaykun amtawinakapaxa. Wali jisk’achapxistu, uka uñis khuchhi q’aranakaxa. Arsusiñasawa ¿janicha?
Esteban Ticona Alejo es aymara boliviano,
sociólogo y antropólogo















































































