Pedro Quispe, dirigente del transporte pesado, dijo a su sector y a pobladores de una comunidad que si no se suman a las demandas de la Central Obrera Boliviana (COB) y de los campesinos de la Túpac Katari para bloquear vías, les podrían negar el acceso a alimentos y agua.
“Si nos vamos a alejar de la COB, la Túpac ya no van a dar ni agua ni comida. (…) Ya van a acortar la totalidad de la alimentación. La comunidad ha apoyado, ha dado de comer”, dijo Quispe en un video que circula en redes sociales.
Según las imágenes, se trata de una reunión improvisada con transportistas y pobladores, donde se debatió la incorporación formal del sector a las protestas que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
El dirigente dice que la presión social ya no se limita al área rural y comienza a extenderse a otros sectores de la economía.
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Quispe argumentó que la decisión de sumarse a las movilizaciones responde al deterioro de la situación económica y a la falta de respuestas por parte del Ejecutivo. Aseguró que quienes decidan mantenerse al margen de las protestas podrían enfrentar represalias en algunas comunidades.
Y alertó: “Vendrán días negros hasta que se posesione otro presidente, hasta que haya elecciones. Tenemos que hablar bien clarito, vamos al bloqueo sumándonos a la Túpac, a los pueblos, y vamos a liberar los camiones y vamos a tener mayor respaldo nosotros. Nuestros compañeros van a seguir dando su alimentación, unos días más, no sabemos”.
El dirigente ratificó que el transporte pesado se incorporará a los bloqueos de carreteras y aseguró que la medida se mantendrá hasta que el presidente deje el cargo. «Nos vamos a unir al bloqueo hasta que se vaya, esa es la salida».
Asimismo, rechazó la posibilidad de un “estado de sitio”, pues en su criterio “se van a vengar con los carros”.
Posteriormente, pide a la gente votar quiénes están de acuerdo en sumarse a los “bloqueos de la Túpac”.
El conflicto en el país ya supera un mes y afecta el abastecimiento de combustibles, alimentos y otros insumos en varias regiones del país. Mientras tanto, el Gobierno insiste en una salida mediante el diálogo.




















































































