La personalidad disruptiva del presidente de Estados Unidos no contribuye a tener claridad sobre lo que aspira el gobierno norteamericano.
Stephen Miran, economista responsable del consejo de asesores económicos del presidente Donald Trump, explica la política desde un razonamiento económico. Utiliza la paradoja de Robert Triffin, quien sostiene que el dólar no sobreviviría como moneda de reserva mundial sin exigir que Estados Unidos tuviese déficits de balanza de pagos cada vez mayores; eso significa que corrientes crecientes de dólares fluyan al extranjero para servir en las transacciones internacionales.
Esos déficits se pueden originar en déficits fiscales bajo diversas circunstancias (ejemplo: la Guerra de Vietnam o el proyecto de integración racial de la gran sociedad del presidente L. Jhonson). Este déficit se financia con deudas de largo plazo, emitiendo más dólares. La diferencia entre el costo de emitir dólares menos el valor dólar es lo que se llama señoreaje y es una fuente de ingreso del tesoro americano.
El crecimiento de Europa y posteriormente de Asia aumentó la demanda de dólares fuera de Estados Unidos y fueron las raíces de la sobrevaluación del dólar que significaron exportaciones poco competitivas e importaciones más baratas. Esto destruyó 2 millones de empleos en la industria entre 2001 y 2011, y redujo el PIB de Estados Unidos hasta representar 26% del total, frente a un 40%, en 1960.
La respuesta ante este panorama es Make America Great Again (MAGA), que propone una relocalización de industrias a escala mundial en su territorio, de tal forma que el sector manufacturero recupere la gloria que tenía en 1940.
Para lograr este objetivo se emplea una política arancelaria que busca proteger al sector industrial, acompañada de una reducción de impuestos para hacer atractiva la instalación de industrias en Estados Unidos. El efecto conjunto de hacer más atractiva la tasa de cambio para los exportadores y elevar los aranceles es una mayor inflación.
Hay un concepto en economía que se llama Pass Trough, el cual mide en qué proporción una devaluación se traslada a los precios. Por ejemplo, si la moneda se devalúa en 10% y si el Pass Trough 50%, el impacto en los precios es 5%. Es común que el Pass Trough en la tasa de cambio en Estados Unidos esté por debajo del 100%; sin embargo, el Pass Trough en los aranceles es siempre 100%; por tanto, el efecto en la inflación puede ser muy severo.
Prueba de ello es la posición conservadora de la Reserva Federal que está frente a opciones muy complejas. La alta volatilidad de los mercados de capital le recomendarían bajar la tasa de interés, pero los efectos de la política arancelaria en los precios promueven una política en el sentido contrario, eso es aumentar la tasa de interés. Las directas amenazas de Trump contra J. Powell, directivo máximo de la Reserva Federal, muestran una situación riesgosa sobre la estabilidad de precios en Estados Unidos.
Otro conflicto serio del Trumpnomics es que reitera que el dólar seguirá siendo una moneda de reserva, postura que es abiertamente contradictoria porque si Estados Unidos aumenta exportaciones no tendrá déficit en la balanza de pagos y con la continua pérdida de la tasa de cambio el dólar perderá su valor como moneda de reserva. Por tanto, el poder del señoreaje de crear ingresos perderá fuerza y será un costo para la política fiscal estadounidense.
El Trumpnomics está en su fase inicial y muestra sus contradicciones en las marchas y contramarchas en las medidas arancelarias. Las cuantiosas pérdidas de las grandes empresas de tecnología que vieron como su valor de mercado se desplomaba también están generando conflictos internos en Estados Unidos. La incertidumbre sobre la evolución de la inflación y las corrientes de comercio hacen muy riesgosa la relocalización de las plantas de capital estadounidense en territorio estadunidense, el temor expresado por el agronegocio de perder el mercado chino por la guerra tarifaria.
Todos esos factores generan temor e incertidumbre por los riegos y el alto costo que puede tener el MAGA. Es una materia que debe seguirse muy de cerca.





















































































