La vasta formación de esquisto Vaca Muerta, ubicada en la Cuenca Neuquina, está transformando rápidamente al país en uno de los principales productores de petróleo y gas de Sudamérica. En los últimos meses, la producción de este recurso no convencional ha experimentado un crecimiento notable, impulsado por mejoras en la infraestructura, inversiones extranjeras y precios energéticos globales favorables, lo que acerca a Argentina a la autosuficiencia energética y a unas perspectivas económicas más sólidas.
Según un análisis reciente de Rystad Energy, la producción petrolera argentina aumentó más del 7% interanual en el segundo trimestre de 2025, impulsada principalmente por el aumento de la producción de Vaca Muerta. Esta formación de esquisto alberga la cuarta mayor reserva de petróleo de esquisto y el segundo mayor recurso de gas de esquisto a nivel mundial. Las estimaciones bordean los 16.000 millones de barriles de petróleo de esquisto recuperable y 308 billones de pies cúbicos de gas de esquisto. La producción en la región ha alcanzado nuevos récords, representando aproximadamente el 63% de la producción total de petróleo de Argentina en julio del presente año, alcanzando alrededor de 508.800 barriles por día.
El analista energético Kartik Selvaraju señaló que “el crecimiento de la producción de Vaca Muerta refleja no solo el aumento de la actividad de perforación, sino también mejoras significativas en la capacidad de extracción, lo que permite que más hidrocarburos lleguen a los mercados. La expansión de oleoductos e instalaciones de compresión ha sido fundamental en este progreso”.




















































































