La Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo de Santa Cruz (Cainco) considera que Bolivia requiere una reforma normativa profunda para atraer inversión extranjera directa y dinamizar la inversión del empresariado nacional. Así lo planteó Luis Fernando Strauss, gerente de Relaciones Estratégicas y Asuntos Corporativos de la institución, en entrevista con La Razón al cierre del Foro Regional Las Américas 2026.
Strauss identificó tres pilares. El primero es la posibilidad de resolver controversias en instancias internacionales. «Cuando haya un inversionista extranjero que tenga una diferencia con el Estado boliviano, exista la opción de que esa diferencia se resuelva en un arbitraje internacional. En un foro neutral, objetivo y técnico, y que eso le otorgue la seguridad jurídica de que sus derechos van a prevalecer y sus garantías van a ser reconocidas».
Seguridad jurídica
El segundo pilar es la estabilidad normativa en el tiempo. «No le van a cambiar las reglas del juego a una empresa que viene e invierte mil millones de dólares. Que al día siguiente no le saquen una ley desconociendo lo anterior», afirmó. Como referencia, citó el Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI) que implementó el gobierno argentino de Javier Milei. «Al ser un gran inversionista se entra en un régimen especial y se tiene la estabilidad de que no le van a cambiar las normas. Por lo menos en temas tributarios y medioambientales», dijo.
El tercer pilar son los incentivos tributarios. Para Strauss, deben otorgar al inversionista «la posibilidad de tener una tributación más baja a cambio de generar empleo e inversión». Eso, ejemplificó, se traduciría en el sector de hidrocarburos en mayores reservas que el país podría exportar y destinar al mercado interno.




















































































