La relación comercial entre Bolivia y México mantiene un intercambio estable de entre 200 y 300 millones de dólares anuales, con oportunidades para diversificar productos y atraer más inversiones. Gerardo Licona Quintanilla, presidente de la Cámara Binacional de Comercio e Industria Boliviano Mexicana (Camexbol), destacó el potencial en sectores como agroindustria, tecnología y minería.
En una entrevista exclusiva con Energías & Negocios, de La Razón, Licona Quintanilla habló la solidez de los vínculos comerciales entre ambos países e identificó oportunidades para expandir su alcance.
El intercambio comercial ronda entre «200 a 300 millones de dólares anuales», con un superávit histórico para México debido a su exportación de manufacturas especializadas, mientras Bolivia envía principalmente materias primas. «El estaño es el 40% de las exportaciones de Bolivia a México», precisó. Resaltó además el crecimiento de productos agropecuarios como la chía.
El Acuerdo de Complementación Económica ACE 66 ha sido clave para dinamizar el comercio. «Bolivia importa desde automóviles hasta electrodomésticos», detalló Licona, pero subrayó áreas con potencial, como «el desarrollo de software». En inversiones, mencionó proyectos mexicanos en minería, infraestructura e iluminación pública en Bolivia, con un volumen estimado de 300 millones de dólares. También destacó la presencia de empresas bolivianas en México, especialmente en materiales de construcción sostenibles y electromovilidad.
Licona cerró con un llamado a «ajustes para mejores condiciones» y a explorar nuevas oportunidades.



















































































