Dada la dificultad para acceder en Bolivia a la divisa estadounidense, las stablecoins, monedas digitales vinculadas al valor del dólar, pasan a ser una alternativa creciente para la protección del capital y la facilitación de pagos internacionales sin las limitaciones del sistema bancario tradicional.
«Las monedas digitales pueden ser una herramienta clave para países con restricciones cambiarias. En mercados como Argentina y Venezuela, han permitido a empresas y ciudadanos resguardar sus ingresos, realizar pagos internacionales sin fricciones y operar en una economía más globalizada», explica Lucas Posada, experto en transacciones digitales y tecnología financiera reconocido internacionalmente.
La adopción de monedas digitales no es un fenómeno nuevo. En países con crisis económicas y alta inflación, su uso ha crecido exponencialmente en los últimos años.
En Argentina, debido a las restricciones bancarias y la devaluación del peso, freelancers, empresarios y ciudadanos utilizan stablecoins para recibir pagos en dólares digitales y resguardar su poder adquisitivo. En Venezuela, muchas transacciones comerciales y remesas se realizan a través de monedas digitales, permitiendo a la población acceder a bienes y servicios sin depender de la moneda local. En Brasil y México, con mercados fintech en auge, las criptomonedas han sido incorporadas en pagos digitales, facilitando transacciones transfronterizas sin costos excesivos.
«La clave del éxito en estos países ha sido la combinación de educación financiera, innovación tecnológica y regulación flexible, lo que ha permitido que las personas confíen en estas herramientas y las adopten en su día a día», destaca Posada.
En días pasados, Posada anunció que estaba disponible en Bolivia una nueva billetera digital: Takenos. Esta nació en Argentina para resolver el problema real del cepo cambiario, la falta de dólares y la inflación.
Los usuarios bolivianos pueden abrir una cuenta bancaria en EEUU, accediendo a dólares y al sistema financiero global desde su celular. Takenos funciona a través de link de pago internacional, ideal para freelancers, emprendedores y creadores que necesitan cobrar en dólares estadounidenses de forma simple y rápida.
El servicio entró en vigencia para Bolivia desde el 31 de marzo.




















































































