Desde que la Asamblea General de Naciones Unidas (ONU) aprobara el plan de partición de Palestina el 29 de noviembre de 1947, adoptando la Resolución 181/11, que dividió el territorio en 55% para los judíos y solo el 45% para los árabes, el pueblo de Palestina continúa siendo víctima de atropellos e injusticias ante la Comunidad Internacional; pues dicha resolución, admitida hace 78 años, sembró la semilla para su destrucción total, y eso lo podemos comprobar en su política expansionista con la demolición de viviendas palestinas, la ocupación de colonos israelíes en Cisjordania y el genocidio actual en la Franja de Gaza.
Dicha resolución solo benefició a la creación del Estado israelí en territorio despojado a los palestinos, una forma de respaldo al proyecto de colonialismo de asentamiento, la imperiosa necesidad de la eliminación del pueblo palestino, para la conformación del plan expansionista del “Gran Israel”, “la lógica de la eliminación del nativo”, como lo señala el historiador israelí Ilan Pappe.
A más de un mes del supuesto plan de tregua en Gaza, propuesto por Estados Unidos, tras las negociaciones en Egipto entre Israel, Qatar, Hamas y otros, el 10 de octubre de esta gestión, el régimen israelí continúa violando el cese al fuego, existiendo más de 250 palestinos asesinados, sumándose a ello la devastación masiva de viviendas; pues más de 282.000 fueron destruidas por los bombardeos, dejando a miles de familias conviviendo en tiendas de campaña en pleno invierno y las lluvias, según el análisis de imágenes satelitales realizado por BBC Verify más de 1.500 edificios fueron destruidos.
Tras dos años de asedio, la Franja de Gaza no solo se encuentra reducida a escombros, sino que se ha convertido en los peores crímenes de la historia, donde “se ha registrado el mayor homicidio colectivo del siglo XXI”, de acuerdo a Branco Marcetic, ya que se está alcanzando los 70.000 palestinos muertos por los ataques israelíes, donde en su mayoría son niños y mujeres.
Gaza se convirtió en el infierno para los niños, según Unicef, “Más de un millón de niños en Gaza necesitan agua y alimentos”, Israel continúa bloqueando la ayuda humanitaria, leche, alimento, vacunas, medicamentos, existiendo el colapso sanitario, la desnutrición infantil, un castigo que dejó 64.000 niños muertos o mutilados.
El 29 de noviembre de 1977, la Asamblea General de la ONU declaró esa fecha como el Día Internacional de Solidaridad con el Pueblo Palestino, con el propósito de recordar a las naciones y pueblos del mundo que en Palestina persiste una deuda pendiente de la comunidad internacional.
La evolución del ser humano comenzó hace más de 6 millones de años. A lo largo de este tiempo, su capacidad de adaptación y comprensión del entorno ha sido uno de los pilares fundamentales que le han permitido constituirse como tal, un proceso que involucró diversos factores esenciales relacionados con la naturaleza, sus semejantes y su mundo social, los cuales le posibilitaron desarrollar innumerables costumbres y normas de comportamiento, hasta consolidar sus derechos y los de los demás en relación con su existencia.
Como ejemplo, la humanidad creó numerosas instituciones, como el Derecho y, dentro de éste, los Derechos Humanos y el Derecho Internacional Humanitario, precisamente con el fin de proteger la vida y fomentar la convivencia pacífica entre las personas.
Sin embargo, hoy, cuando el ser humano presume de haber “evolucionado” y habita en una “sociedad avanzada y civilizada”, la deshumanización persiste. En un mundo amenazado por armas nucleares e invadido por conflictos armados que cobran miles de vidas, como ocurre en Gaza o Sudán, se refleja una profunda crisis de nuestra esencia como “seres humanos”; una esencia que parece haber quedado atrapada en los museos de la historia de la “Humanidad”.
*Es escritora, corresponsal internacional de HispanTV















































































