El destacado economista boliviano, Rolando Morales Anaya, expresó severas críticas a las propuestas económicas de los candidatos en carrera tras el sillón presidencial. Explicó que las mismas se basan en ideas obsoletas y ya fracasadas en el pasado. Además, observa que hay temas centrales que no están siendo abordados, en una entrevista exclusiva con Animal Político, de La Razón.
El regreso de la capitalización
El profesional se refirió a la propuesta del candidato Jorge Tuto Quiroga de vender las empresas estatales y entregar acciones a cada boliviano, Morales Anaya fue contundente y aseveró que «el programa de Tuto en gran medida es un recocido de lo que había a comienzos de siglo. Por un lado, es básicamente una copia de lo que Gonzalo Sánchez de Lozada quiso hacer: distribuir en acciones las empresas públicas, y algo que en la práctica es absolutamente imposible».
El economista recordó que, durante la denominada “capitalización” durante la época de Sánchez de Lozada, «todas esas acciones pasaron a ser administradas por las AFPs, lo que resultó también en un fracaso total. Ningún boliviano o boliviana tuvo algún beneficio de ese tipo de operación y todo se quedó en el aire».
Además, cuestionó la viabilidad práctica de la propuesta actual, señalando que «también se dice que el presidente del directorio de esa nueva sociedad, que incluye a todos los bolivianos sería el presidente de la República. Algo absolutamente muy poco práctico y que en suma no cambiaría nada. Es decir, las empresas públicas seguirían en manos del Estado».
‘Hospital de empresas’
Morales Anaya también criticó otra propuesta de Quiroga relacionada con el apoyo a empresas privadas en dificultades: «También lanzó otro recalentado que es el tema del hospital de empresas para las empresas privadas. Eso fue un fracaso total. Y eso me consta a mí, puesto que después de que se lanzó fui superintendente de empresas».
El economista relató casos específicos de corrupción y mal uso de estos programas. «Hubo un empresario, por ejemplo, que recibió dos millones de dólares de beneficios de ese programa y se sacó esos recursos a Chile, donde construyó una planta textil y dejó quebrar la que tenía en Bolivia. Había otro señor que producía cigarros. Cuando se hizo la inspección de los cigarros, resultó que no producían ni una caja de los mismos».
Privatización rural: repitiendo errores históricos
En cuanto a la propuesta de privatizar la tenencia de tierras rurales, eliminando la propiedad comunitaria, Morales Anaya estableció un paralelo histórico alarmante. «Eso ya lo propuso Mariano Melgarejo, que generó muchísima pobreza. La idea de Melgarejo era esa, que después de que desaparezcan las propiedades comunales, se las distribuya entre los campesinos y obviamente se esperaba que paguen impuestos».
El resultado de aquella experiencia del siglo XIX fue desastroso: «no pudieron pagar impuestos, se quedaron sin nada, sin acceso a la propiedad comunal, ni acceso a la propiedad privada. Esa fue la principal razón de la pobreza en área campesina, en áreas rurales que hasta ahora sufrimos, más de un siglo después, por la Ley de Exvinculación».
El problema ignorado de la agricultura tradicional
Uno de los aspectos más críticos señalados por Morales Anaya fue la ausencia de propuestas para abordar la agricultura tradicional del valle y altiplano. «Hay otro problema que me llama muchísimo la atención: que ninguno de los candidatos, ni Tuto Quiroga ni Rodrigo Paz, aborda verdaderamente el problema de la agricultura tradicional del valle y del altiplano. Se sabe que en la agricultura tradicional están los nichos de pobreza más importantes de Bolivia».
El economista explicó que existe «el problema de que los mercados de consumo de alimentos están completamente saturados. O sea que no tiene mayor sentido esos programas que llevan a empujar, a promover que los vecinos produzcan más con lo que tienen; con las propiedades que tienen. Y ellos saben bien por eso que no producen más. Porque producir más para ellos siempre conlleva a tener que destruir cosechas o bajar los precios a cero», detalla Morales Anaya.
Migración y avasallamientos
Esta situación provoca un fenómeno migratorio. «Lo que ocurre es que mucha gente del valle, del Altiplano, se van a Santa Cruz. Y en Santa Cruz, lastimosamente —porque se repite la historia de la humanidad y de Bolivia— se avasallan tierras».
Morales Anaya criticó las propuestas represivas para enfrentar los avasallamientos. «La propuesta que yo he escuchado de los candidatos, en particular de Quiroga, es que no van a permitir que avasallen tierras. Que quieren utilizar las Fuerza Armadas, la Policía, para impedir los avasallamientos. Los avasallamientos son una constante en la historia de la humanidad, en particular en Bolivia. Sin embargo, es una consecuencia».
Llamado a la experiencia
Morales Anaya concluyó su análisis con una reflexión sobre la importancia de aprender de la experiencia. «Parecería que uno no ha tomado en cuenta que durante estos 25 últimos años han ocurrido muchas cosas en Bolivia. Realmente hay que beneficiarse de la experiencia. Si hay cuestiones que no han funcionado, no hay que volverlas a hacer. Si hay cuestiones que han funcionado, obviamente hay que seguir haciéndolas funcionar».
Las declaraciones del economista plantean serios cuestionamientos sobre la viabilidad y originalidad de las propuestas económicas en debate, sugiriendo la necesidad de un análisis más incisivo y contextualizado de las políticas públicas propuestas para el país.






















































































