El problema de la corrupción no sólo es un asunto de errores administrativos de los agentes corruptos en el espacio público, sino es un problema estructural con diferentes niveles en lo público o privado. Luis Zavala Castro, sociólogo por la Universidad Mayor de San Andrés, nos presenta su libro: Corrupción política-democracia pactada-neoliberalismo en Bolivia (1982-2005) (2026) , un conjunto de hechos de corrupción denunciados, debatidos en la prensa, y demandas ventiladas en los tribunales.
Investigación documentada
El trabajo se refiere específicamente a la corrupción política de cuello blanco, pues, se refiere a los altos niveles del gobierno del periodo neoliberal de 1985 y 2005. Está ordenado en 10 capítulos referidos a los gobiernos de Hernán Siles, Víctor Paz, Jaime Paz, Sánchez de Lozada, Banzer Súarez, Tuto Quiroga, Mesa Gisbert, Rodríguez Veltzé y un caso particular de CIDES.
Es un trabajo valioso puesto que nos pone en debate el tema de la corrupción como asunto del Estado. Puesto que éste destruye todo sentido de institucionalidad, democracia y ciudadanía para perjudicar muchas posibilidades de desarrollo en igualdad de oportunidades para todos. “El gran drama social que azota a la sociedad boliviana prácticamente desde la fundación como República hasta la actualidad, es justamente el fenómeno de la corrupción endémica (evasión fiscal, contrabando, tráfico de influencias, construcción de caminos, favores políticos, cohecho activo, coimas, abuso de poder, etc. etc.) y la impunidad como factores sociales generalizados y transversales por toda la sociedad boliviana” (p.10).
Corrupción endémica
Establece aquí el concepto y el problema para realizar una línea de análisis catalogado como un hecho endémico y de impunidad. Es un problema del Estado porque se refiere a un problema profundo, como afirma el autor, que viene desde el mismo día de la fundación de la nueva república y una cultura pública de las elites. En ese sentido Estado en Bolivia sería un Estado históricamente corrupto dado que sus actores tienen a éste como cultura de sentido de clase o elites que no busca una eficiente lucha contra ella, sino tapar por todos los medios.
Está el dato de que las elites corruptas han cometido un conjunto de hechos de apropiación de bienes públicos a favor de los grupos familiares, de partido político o amigos, entre ellos nombra a los “agroindustriales, los banqueros, los empresarios y las cooperativas mineras…Bolivia era una gran hacienda en manos de unas cuantas familias de latifundistas ligadas al capital transnacional…” puesto que las instituciones públicas “llegaron a convertirse en verdaderos feudos que estaban controlados por una suerte de mafias/cúpulas partidarias/familiares de tipo paraestatal y parahacendal que controlaban la gran mayoría de los negocios que hacía el estado boliviano” (p. 11).
Multiples casos
Los casos que nombra el autor son innumerables, concentrado en la elite política y económica. Está la desdolarización del peso boliviano en el gobierno de la Unidad Democrática y Popular donde se produjeron negocios dirigidos con dineros privados de la gente a través de divisas preferenciales que asignaba el BCB (Banco Central de Bolivia) con la Comisión Cambiaria de Asignación de Divisas en favor de familias como Doria Medina o Sánchez de Lozada o del banquero Julio Leon Prado.
Está el caso de Klaus Barbie, conocido como carnicero de Lyon (Francia), o la de Rafael Otazo quien hizo desaparecer 2.000 millones de dólares provenientes del narcotráfico. En el gobierno de Paz Estenssoro los casos sonados es la quiebra de bancos de Crédito de Oruro, Progreso Nacional, Bladesa o Financiero y sus pasivos fueron cubiertos por el Estado. El más emblemático de este gobierno fue la de Marita Siles de Mazzi que siendo presidenta del Banco Boliviano Americano (BBA) “provocó una multimillonaria estafa de alrededor $us 20 millones gracias a que tenía un banco off shore denominado Banco Boliviano Americano Bank (BBA-I” (p.36).
Privatización y capitalizacion
En el gobierno de Paz Zamora (padre del actual Presidente de Bolivia), el estudio refiere, a casos de la privatización de empresas públicas como fábrica de Aceites Comestibles de Villa Montes transferido a precio de liquidación a favor de Granos del Oriente de propietarios de Santa Cruz por debajo de su valor real. Casos similares han ocurrido con la compra de la fábrica de cemento SOBOCE en 1991, o caso Chito Valle (yerno de Hugo Banzer) o los narcovínculos de Oscar Eid Franco, ideólogo del MIR (Movimiento de Izquierda Revolucionaria), Bolibras, los Hoteles Sheraton y Crillón, etc.
Y en el gobierno de Sánchez de Lozada está todo el proceso de Capitalización de las empresas estratégicas del Estado como los hidrocarburos, telecomunicaciones, electricidad, agua potable, minería y transporte a favor de las empresas transnacionales. Según el senador de entonces Rubén Medinaceli este hecho provocó un daño económico al Estado de $us. 21.000 mil millones. “Las transnacionales se apoderaron de un solo golpe 3.152 millones de dólares cuando lograron una ilegal rebaja de impuestos con la reclasificación de campos hidrocarburíferos de nuevo a antiguos” (p. 91).
Más hechos de corrupción
A su turno en el gobierno de Hugo Banzer están los casos del Avión Beechcraft, terremoto Aiquile, Totora y Mizque en Cochabamba, caso “Polilla” López, Guitera Denis, Marino Diodato, “Chaza”, etc. Por el terremoto hubo donaciones de la Embajada de Japón, la República Popular de China, FONPLATA, que no fueron bien administrados. Se compró un avión con un sobreprecio de más de 800 mil dólares. En el gobierno de Tuto Quiroga los casos anotados son la de Petrocontratos, exportación de gas (que provocó la guerra de octubre de 2003) y donde se proyectó la exportación de gas a Estados Unidos y México relacionados con el grupo financiero chileno de la familia Luksic Abaroa y ésta en alianza con Banco Santander de España y empresas norteamericanas.
También está el caso de los Gastos Reservados utilizados en el gobierno de Mesa de Gisbert que según el estudio dispuso de $us 20.000 millones (aunque desmentido) de este fondo y que al 31 de enero de 2004 los informes referidos a dicho uso fueron ordenados a ser incinerados mediante el D.S. No. 27345.
También aparecen en el estudio de Zavala el gobierno de Rodríguez Veltzé. Está la entrega de los 41 misiles chinos HN-5 al gobierno norteamericano en 2005; misma que ha sido considerada como traición a la patria por ser capitán general de las Fuerzas Armadas y que no tuvo juicio de responsabilidades. Finalmente, está la referencia a las denuncias de corrupción en CIDES referido a tráfico de influencias en nombramientos de docentes de posgrado, entre otros. No hubo sanciones penales, a excepción de algunos casos.
Discrecionalidad
Finalmente recurriendo a Osvaldo Rodríguez (2024) es posible afirmar que el fenómeno de la corrupción es un tema de estudio complicado, no sólo por el acceso de fuentes, sino también por el enfoque. Según Rodríguez la teoría que ayuda a entender el fenómeno es la explicativa de agente-principal y el margen de discrecionalidad que existe en los procedimientos normativos e institucionales. Estos agentes principales tienen motivaciones particulares para apropiarse de recursos públicos bajo mecanismos discrecionales que permiten que los corruptos se muevan casi libres en los espacios públicos. En ese estado de cosas no hay una gran voluntad de los actores para controlar, menguar o eliminar la corrupción. Si bien se hacen leyes y se instalan oficinas anticorrupción estos caen en esos estados de situación del agente-principal y las discrecionalidades como cultura pública o estatal.
En ese sentido la corrupción es institucional y una especie de moral pública que no diferencia entre izquierdas y derechas. Entonces aparece como el gobierno de los ladrones o de las minorías corruptas con eficiente función a las reglas del poder y voluntad organizados en mafias y con un sentido “moral” que finalmente se dibuja como impunidad estructural. Zavala nos ayuda a pensar en todo este problema estructural para el debate, el análisis y la lucha social.
Referencias:
- Luis Zavala Castro, (2026). Corrupción política-democracia pactada-neoliberalismo en Bolivia (1982-2005). Una mirada crítica al proceso democrático neoliberal. La Paz: CIAD.
- Oswaldo Rodríguez Amaya, (2024). “Corrupción: una mirada desde las teorías explicativas y las agencias anticorrupción”. En: RC Rendición de Cuentas, Año 3, número 5, enero-junio de 2024. pp. 67-88.




















































































