La Paz vivió este miércoles otra jornada de paralización, con un panorama de incertidumbre, escasez y movilizaciones. La situación se agrava por la crisis por combustibles y alimentos, producto de los bloqueos en los ingresos de la urbe.
A todo ello, se suma el paro indefinido del transporte sindicalizado.
Desde tempranas horas, varias calles de la ciudad permanecieron vacías y con escasa circulación vehicular debido a la suspensión del servicio de transporte público. Miles de personas caminaron largas distancias para llegar a sus fuentes laborales y mercados, mientras otros acudieron al sistema de Mi Teleférico como una de las pocas alternativas de movilización.
La medida de presión de los choferes coincidió con otro día de dificultades por la falta de productos y combustible en distintos sectores de la ciudad. En mercados y centros comerciales se observó menor movimiento, además de puestos cerrados y preocupación entre comerciantes y vecinos por el incremento de precios y la falta de abastecimiento de alimentos esenciales.
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El conflicto se desarrolla tras los bloqueos instalados en diferentes regiones del país, situación que afecta el ingreso regular de alimentos y carburantes al departamento de La Paz. Los transportistas demandan soluciones inmediatas al desabastecimiento de gasolina y diésel, además de garantías para el normal funcionamiento del sector.
A casi un mes del inicio de los conflictos en distintas regiones, la crisis comienza a sentirse con mayor fuerza en la vida cotidiana de la población paceña.
Entretanto, el Gobierno y parte de los movilizados se reúnen en la primera reunión del Consejo Económico y Social, en el Campo Ferial Chuquiago Marka.





















































































