El empresario y político Samuel Doria Medina afirmó este viernes que los bloqueos y medidas de presión que afectan principalmente a La Paz y El Alto comienzan a mostrar señales de debilitamiento.
En su cuenta de X, señaló que el diálogo convocado para intentar resolver el conflicto “se ha estancado porque los dirigentes no quisieron asistir”, aunque consideró que las autoridades judiciales deberían “quitarles el pretexto de las órdenes de aprehensión”.
El líder opositor indicó que el bloqueo en El Alto y el paro del transporte en La Paz “se están relajando de manera notoria”, ya que, en su criterio, existe la necesidad de la población de retomar sus actividades cotidianas.
“Todos los alteños y los paceños, de cualquier bando, necesitan trabajar, ir a clases, hacer funcionar sus negocios”, escribió.
No obstante, la crisis cada vez es más aguda y las medidas de protesta no cesan. Esta última semana de mayo, fue crítica, debido a que se duplicaron los puntos de bloqueo en el país.
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Por su parte, la Iglesia Católica, junto a la Defensoría del Pueblo y organizaciones de derechos humanos, impulsó distintos intentos de mediación para instalar mesas de diálogo entre las partes en conflicto.
Pese a los insistentes llamados, la Central Obrera Boliviana (COB) y la Federación de Trabajadores Campesinos “Túpac Katari” no dan tregua y mantienen su pedido de la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
Doria Medina respaldó esos esfuerzos y aseguró que “la fuerza de la economía y la necesidad de normalidad harán que esta crisis se supere”.
El empresario pidió que la Iglesia Católica y otros organismos mediadores “no se rindan” y continúen buscando consensos para “reunir y concertar a los bolivianos”.





















































































