La Fuerza Aérea Boliviana (FAB) presentó un informe que contradice la versión oficial de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN) sobre la droga incautada en el aeropuerto internacional de Viru Viru, en Santa Cruz.
Según el reporte del comandante general de la FAB, Sergio Lora, la sustancia correspondía a 369,2 kilos de marihuana en estado húmedo, ocultos en equipos electrónicos y maquinaria industrial.
Horas antes, la FELCN informó que el cargamento contenía hachís, descartando los reportes preliminares que hablaban de marihuana líquida.
Droga en Viru Viru
El operativo se desarrolló entre el 18 y el 20 de febrero, periodo en el que se inspeccionaron 1.815 kilos de carga internacional procedente de Miami, Estados Unidos, que arribaron al país en vuelos de la empresa estatal Transportes Aéreos Bolivianos (TAB).
De acuerdo con el Ministerio de Gobierno, la detección fue posible gracias a controles realizados dentro del operativo Alerta Aeropuerto, con apoyo de canes especializados.
En su informe, Lora descartó cualquier responsabilidad institucional de la FAB o de TAB y sostuvo que la aerolínea cumple únicamente funciones de transporte.
Hallazgo
“La función de TAB es exclusivamente logística. No inspeccionamos ni certificamos el contenido de las encomiendas”, afirmó.
Explicó que la carga es consolidada y rotulada en el país de origen por agentes privados, sometida a controles de rayos X y autorizada por autoridades aduaneras antes de su embarque.
Añadió que, una vez en territorio boliviano, los cargamentos pasan directamente a control de la Aduana Nacional, sin intervención del personal aeronáutico.
Investigación
Por su parte, el gerente general de TAB, Henry Villarroel, respaldó esa versión y aseguró que el personal regional no manipula ni revisa físicamente las encomiendas.
En contraste, el informe de Inteligencia de la FELCN estableció que la droga era hachís, camuflada en amplificadores de sonido, bombas de agua y maquinaria industrial con compartimentos prefabricados.
El reporte policial también identificó similitudes con un caso ocurrido en febrero de 2025 en Uruguay, vinculado a una red criminal transnacional dedicada al tráfico internacional de estupefacientes.
Las autoridades señalaron que los remitentes y destinatarios están plenamente identificados y que la investigación busca establecer responsabilidades a lo largo de toda la cadena logística, tanto en el exterior como en Bolivia.





















































































