Gustavo Aliaga, diputado de Comunidad Ciudadana (CC) y reconocido diplomático boliviano, dedicó su vida al servicio público y a la defensa de los valores democráticos.
Su fallecimiento generó pesar en el ámbito político nacional, donde se le recordará como un “hombre íntegro, comprometido y apasionado” por la política exterior del país.
El líder de CC, Carlos Mesa, lamentó profundamente su partida y lo describió como un “amigo entrañable” y “un gran boliviano”.
“Se ha ido un amigo entrañable y un gran boliviano, el querido Gustavo Aliaga. Tantos afectos se van con él. Diplomático, diputado nacional, pero sobre todo una extraordinaria persona. Un abrazo por siempre, Gustavo”, escribió Mesa en su cuenta de X.
Durante la sesión de la Asamblea Legislativa Plurinacional, también se realizó un minuto de silencio en homenaje a su memoria.
El jefe de la bancada de CC, Enrique Urquidi, expresó su pesar e indicó que “no se fue un colega, se fue un gran amigo”.
Añadió: “quienes tuvimos el privilegio de conocerlo siempre mostró esa calidad humana y su sentimiento incondicional. Son horas tristes para nosotros”.
Egresado de la Academia Diplomática Boliviana, Aliaga obtuvo maestrías en Relaciones Internacionales y Política Económica Internacional en la Universidad de Belgrano (Argentina).
Completó además estudios de especialización en la Academia Diplomática de España, un Diplomado en Altos Estudios Nacionales (DAEM-Bolivia) y fue candidato al Doctorado en la Universidad Católica del Salvador (Argentina)
A lo largo de su destacada trayectoria en el servicio público, ocupó importantes cargos institucionales: fue secretario general del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, secretario general de la Vicepresidencia de la República y del Congreso Nacional (1997-2002), además de viceministro de Coordinación Gubernamental (2001-2002).
Posteriormente, se desempeñó como asesor general de la Cámara de Senadores (2008) y coordinador del Consejo de Expresidentes (2017).
En el ámbito diplomático, cumplió funciones en Roma (Italia) ante la FAO, en el Reino de Bélgica y la Unión Europea, además de ejercer como cónsul general de Bolivia en Buenos Aires (Argentina).
Aliga también fue autor de libros dedicados a la historia institucional y política del país, entre ellos, «Historia del Palacio de Gobierno» , «El Vicepresidente ¿La sombra del Poder?» , “Reglamentos Históricos del Poder Legislativo Boliviano 1831-1884”, “Digesto, Normas del Sistema Político Boliviano” e «Historia de la Cancillería de la República-Antecedentes de la Política Exterior boliviana» .





















































































