“Esperemos que los adultos debatan el domingo, porque los muchachos debatieron el pasado domingo”, así se refirió el analista político Rolando Schrupp sobre el debate vicepresidencial entre Edmand Lara del Partido Demócrata Cristiano (PDC) y Juan Pablo Velasco de la alianza Libertad y Democracia (Libre).
Según indicó en entrevista con La Razón Radio, el encuentro, propiciado por el Tribunal Supremo Electoral (TSE) en Santa Cruz, fue un espacio “más parecido a un kínder que a una arena política”. Lamentó que ambos aspirantes no aprovecharan el formato para exponer ideas o mostrar capacidad de diálogo.
El domingo 12 de octubre, a una semana del balotaje, se espera el debate entre los presidenciales Rodrigo Paz (PDC) y Jorge Quiroga (Libre). En encuentro se llevará a cabo en la ciudad de La Paz.
“El espacio del debate es para conocer a los candidatos fuera de su zona de confort, cómo confrontan ideas, cómo piensan. Pero se confundió debate con pelea. Entraron los dos con los cachos arriba”, señaló Schrupp.
Gobierno de transición
De cara a la nueva gestión a partir del 8 de noviembre, Schrupp consideró que el próximo gobierno, sin importar quién gane, será de “transición” y enfrentará un contexto de crisis estructural.
La próxima gestión recibirá un país sumido en crisis de combustibles, escasez de dólares y la peor inflación de los últimos años
En su criterio “vamos a vivir algo parecido” al macrismo en Argentina: medidas estéticas, poco estructurales, un gobierno débil políticamente y sin ideas claras. “No tenemos la pedagogía aún de las soluciones”, señaló.
En ese marco, anticipó que el próximo oficialismo “intentará compensar su fragilidad con gestos”, mientras la falta de resultados podría reabrir el ciclo de inestabilidad.
MAS
Respecto al Movimiento Al Socialismo (MAS), el analista consideró que el escenario político sigue dominado por este partido “pese a su desgaste”.
“No pensemos que el MAS ha muerto, está en una etapa de reconfiguración con un Evo Morales, que aún aspira a ser el poderoso del país”, advirtió.
En las últimas elecciones, con Eduardo del Castillo como candidato, el partido azul consiguió apenas el 3% de la votación lo que le alcanzó para salvar su sigla. En 2024 Morales perdió la dirección del partido, debido a decisiones de una Sala Constitucional en La Paz, que definió que el TSE valide el congreso masista que fue promovido en El Alto por el gobierno. De esa manera, el partido quedó bajo el mando de Grover García.
El MAS pasó de tener mayorías legislativas a asegurar solo 2 diputados para el próximo periodo.
Sin embargo, el analista recordó que el MAS construyó su hegemonía durante dos décadas. Indicó que tuvo una propuesta de sociedad, mientras las oposiciones se limitaron a “reaccionar emocionalmente y victimizarse”, sin generar cuadros ni partidos sólidos.
“Cuando hay un proyecto, por más malo que sea, siempre le va a ganar a no tener ningún proyecto que no se sabe que se está haciendo”, sostuvo.




















































































