El país enfrenta un problema estructural en seguridad vial que va más allá de los registros de accidentes.
La ausencia de un sistema articulado impide medir el impacto económico de la siniestralidad en el Producto Interno Bruto.
Esta limitación frena la construcción de políticas públicas efectivas y sostenidas.
En entrevista en el programa Piedra, Papel y Tinta, el gerente del Automóvil Club Boliviano, Cristian Zambrana, explicó la falta de información consolidada.
“No contamos con el dato sobre cuánto le cuesta al país los siniestros viales al año”, afirmó.
Impacto económico de accidentes en el PIB
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), los siniestros viales representan entre el 2,5% y el 3,5% del PIB de los países.
En Bolivia, este impacto se traduce en aproximadamente 1.200 millones de dólares anuales.
Este costo incluye:
- gastos en salud
- reposición de infraestructura
- pérdidas productivas
- impacto social por fallecimientos y lesiones
La falta de medición precisa impide dimensionar el problema en su totalidad.
Descoordinación institucional agrava el problema
El problema no es solo económico, también es institucional.
Zambrana explicó que distintas entidades actúan sin coordinación.
“Tenemos oficinas como el tránsito, la ABC o el Ministerio de Economía, pero cada uno se articula por su lado. Diríamos que no jalan para el mismo lado”, sostuvo.
Esta fragmentación limita la ejecución de políticas integrales.
Propuesta: crear un índice nacional de impacto vial
Ante este escenario, se plantea la creación de un índice que mida el impacto de los accidentes en el PIB.
El primer paso sería conformar una mesa técnica con:
- Instituto Nacional de Estadística
- Ministerio de Salud
- Ministerio de Economía
- entidades de tránsito e infraestructura
Este sistema permitiría generar datos confiables y comparables.
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Prevención, educación y eficiencia del gasto
Con un índice claro, el país podría diseñar políticas enfocadas en prevención.
“No siempre necesitamos inversión, necesitamos educación”, remarcó Zambrana.
Entre los beneficios de contar con este indicador destacan:
- mejor asignación de recursos públicos
- identificación de zonas críticas
- evaluación de políticas de seguridad vial
- reducción de pérdidas económicas
Además, permitiría liberar recursos para otras áreas estratégicas del desarrollo nacional.
El desafío: convertir datos en decisiones
El reto central es transformar datos dispersos en información estratégica.
Medir el impacto de los accidentes en el PIB permitiría establecer metas claras. También fortalecería la toma de decisiones basada en evidencia.
En un contexto de crisis económica, contar con este indicador es clave para optimizar recursos y mejorar la seguridad vial en Bolivia.




















































































