A lo largo de la historia del hombre, el tema del tiempo ha sido tratado por diferentes culturas. Con la aparición del cine hay un sinnúmero de películas que narran los viajes temporales, desde la clásica The Time Machine de George Pal, pasando por Terminator de James Cameron o About Time de Richard Curtis. En julio de 1985, un filme protagonizado por un adolescente con patineta, un científico excéntrico y un vehículo deportivo cambiaron la forma de ver el cine; 40 años después, Volver al Futuro o Back to the Future, para los más exigentes, cambió la forma de percibir las historias de los viajes en el tiempo hasta convertirse en un impacto cultural que ha trascendido el tiempo.
Un éxito que nació contra todo pronóstico
Si bien la película se estrenó el 3 de julio de 1985, su historia comienza mucho antes, cuando el guionista Bob Gale encontró el anuario de colegio de su padre y se preguntó qué hubiera pasado si él estuviera en el mismo colegio y si hubieran sido amigos. Gale habló de esta idea a su amigo y director Robert Zemeckis, que le dijo que era un excelente punto de partida para hacer una historia sobre viajes en el tiempo. Así, la idea evolucionó hasta contar cómo el joven Marty McFly (Michael J. Fox), un adolescente rebelde e impulsivo, viaja accidentalmente al pasado desde 1985 a 1955, la época en que sus padres se conocieron. Eventualmente, cambia los hechos específicos de la línea original de tiempo en que sus padres se conocieron y enamoraron. Al cambiar los hechos, Marty intenta, con ayuda del Dr. Emmett Brown (Christopher Lloyd), inventor de la máquina del tiempo, reunir a sus padres de nuevo para asegurar su propia existencia y la de sus hermanos, además de volver a su tiempo.
Aunque hoy todos pueden pensar que la historia era buena y tenía el éxito asegurado, su camino inicial no fue sencillo; el guion de Gale y Zemeckis fue rechazado al menos 40 veces por distintos estudios cinematográficos como Disney y Columbia, pero luego del éxito de Romancing the Stone de Zemeckis, la Universal Pictures dio luz verde al proyecto bajo la producción de Steven Spielberg.
Para el papel principal se pensó en Michael J. Fox, pero este no podía por los compromisos adquiridos con la serie Family Ties (Lazos Familiares). Gracias a su popularidad, Ralph Macchio, la estrella de Karate Kid, fue el siguiente en lista, pero Macchio rechazó el papel porque pensaba que sería un fracaso rotundo. Por ello, el papel cayó en manos de Eric Stoltz; después de varias semanas de rodaje, el director y la producción decidieron despedir a Stoltz y, tras un acuerdo con Michael J. Fox, pudieron contar con el actor para la película.
El papel del Doc Brown tuvo un camino similar; se pensó en varios actores como Danny DeVito, John Lithgow, Dudley Moore y Jeff Goldblum. Finalmente, el papel quedó en manos de Christopher Lloyd, quien le dio las características físicas y psicológicas que tiene el personaje a lo largo de la película y sus secuelas. Otra peculiaridad se produjo con los actores que encarnarían a los padres de Marty, pues ambos, Lea Thompson (Lorraine McFly) y Crispin Glover (George McFly), eran más jóvenes que Michael J. Fox.
La contratación del villano, tiene también su toque anecdótico, pues en un inicio el actor que interpretaría a Biff Tannen era J.J. Cohen, pero fue descartado al ser del mismo tamaño que Stoltz. La elección final fue Thomas F. Wilson, quien medía 1,89 metros.
La elección de la máquina del tiempo fue el DeLorean, que al tener un diseño futurista y sus puertas de alas de gaviota le dan un aspecto único y de ciencia ficción que encajaba con la película; la empresa Ford trató de que su vehículo Mustang fuera el vehículo elegido, incluso ofreció 75 mil dólares para ello. Finalmente, el DeLorean cumplía con los requisitos; según Bob Gale, era «lo más cool» para una máquina del tiempo.
Cómo la película trascendió el tiempo
En estos 40 años, la película ha roto la barrera del tiempo y se ha vuelto más influyente, sobre todo ahora que muchas series hacen una retrospectiva a los años 80. Su permanencia puede explicarse en las siguientes dimensiones claves para entender el filme:
1. Una historia universal sobre familia y decisiones
Si bien Volver al Futuro es un filme de ciencia ficción, el corazón de la historia está en cuestiones cotidianas: relaciones intergeneracionales (Marty debe hacer que sus padres se enamoren, pero también trata de comprender por qué su padre es un perdedor y su madre una alcohólica). La película te hace reflexionar sobre quiénes podemos ser, ya sea por decisiones propias o por otras que tomaron antes y que influyen en nosotros. Ese anclaje emocional es lo que ha permitido que sobreviva en estas cuatro décadas con públicos de distintas edades.
2. Un humor que nunca caduca
El humor de Volver al Futuro es muy diferente a las comedias de los 80, que presentaban situaciones demenciales, absurdas, con un humor demasiado físico y situaciones con tono sexual. Volver al Futuro maneja su humor en base a la observación, la ironía temporal y el contraste generacional (caso del Doc Brown). No depende de chistes de tendencia ni referencias pasajeras, lo que ha permitido que continúe fresca. Pero lo principal es que su guion evita que el humor sea excesivo y para ello lo equilibra con la tensión.
3. Un diseño narrativo impecable
El diseño narrativo de la película es impecable; por ello, muchos guionistas lo consideran «el guion perfecto», por su uso magistral del prefigurativo (pistas sutiles que se dejan en la historia sobre eventos futuros) y la manera como crea una historia de ciencia ficción con aventura, comedia y romance que se soluciona a sí misma con gran precisión, además de mostrar en su narrativa una estructura causa-efecto muy sólida. Es por ello que las escuelas de cine emplean su guion para enseñar sobre el manejo de causalidades y su capacidad de convertir detalles aparentemente mínimos en elementos narrativos cruciales.
4. Un universo que se expandió más allá de la pantalla
Para el director Robert Zemeckis, Volver al Futuro es una de las primeras trilogías que logró crear un universo de ficción expandido que influyó en la cultura popular, anticipando tendencias más allá del celuloide. Su impacto fue tal que creó toda una narrativa expansiva, primero por las secuelas y la serie animada, para llegar a los cómics y videojuegos, donde se exploraron diferentes líneas de tiempo y variaciones de los personajes. Desde el 2020, un musical en Broadway contribuyó aún más en ello.
El impacto trascendió el cine y se extendió a cómics, series animadas, videojuegos, merchandising, convenciones y, desde 2020, un musical en Broadway premiado y aclamado.
5. Nostalgia intergeneracional
Pocas películas a lo largo de la historia han logrado funcionar como una cápsula del tiempo que ha permitido a diferentes generaciones conectarse con su pasado y el de la cultura popular, y esto es gracias a que el filme aborda temas universales como son la familia, la identidad y el destino por medio de una aventura de ciencia ficción. Además, la película, por medio de su banda sonora perfectamente creada por Alan Silvestri y el tema The Power of Love de Huey Lewis, se ha convertido en un ícono para varias generaciones.
Cuatro décadas
La permanencia de Volver al Futuro no solo se debe a simplemente ser una buena película, sino que desde su estreno y con el paso de los años tuvo varios factores que ayudaron a consolidar esta franquicia. Las secuelas de 1989 y 1990 ayudaron a consolidar y expandir su mitología en varias partes del mundo. Si bien ninguna alcanzó el éxito de la primera, aunque muchos señalan que la segunda parte es la mejor de las tres, juntas forman una de las trilogías más sólidas del cine comercial.
El auge del VHS, que se convirtió en el estándar de video doméstico durante los 80 y 90, reintrodujo la historia a millones de hogares, ayudando a cimentar su popularidad. Además, en 1991 se lanzó Volver al Futuro, serie animada de dos temporadas con la intención de llegar a un público más joven. La editorial Harvey Comics publicó historias basadas en la serie.
Con la llegada del nuevo siglo, se lanzaron las versiones en DVD y Blu-ray; estas nuevas remasterizaciones acercaron a un nuevo público a la saga y surgieron nuevas historias en el mundo de los cómics de la mano de IDW Publishing, que entre enero y julio de 2017 nos contó Volver al Futuro: Biff al Futuro. Dos años antes, en 2015, el 21 de octubre para ser exactos, la fecha a la que viajan Marty y Doc en la Parte II, se celebró a nivel mundial el Día de Volver al Futuro con eventos en cines, maratones, estrenos de documentales y una serie de homenajes que hicieron que la franquicia fuera más popular.
En el año 2023, Volver al Futuro tuvo su llegada a Broadway y se mantuvo en cartelera hasta enero de este año; actualmente se tiene planificada una serie de giras alrededor del mundo, lo cual demuestra la popularidad que tiene la franquicia.
Si bien han pasado cuatro décadas desde su estreno, y si bien en algún momento se habló de un remake, Volver al Futuro mantiene vigencia con más fuerza en algunas regiones que en otras, pero lo importante es que demuestra que su poder y permanencia radican en una historia que no envejece porque nos cuenta sobre algo que siempre importará a las personas, y esto es el paso del tiempo, los sueños, la familia y la posibilidad que tenemos de cambiar nuestro destino.
Tal vez por ello el DeLorean sigue llamando la atención a diferentes generaciones que se apropian de Marty y el Doc Brown como si fueran viejos conocidos, o quizá sea porque Volver al Futuro es más que un filme; es un recordatorio de que el futuro se construye hoy.




















































































