Con la convicción de que Bolivia necesita acelerar la transformación de su modelo energético, la Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo de Santa Cruz (Cainco), a través de la Fundación para el Reciclaje Santa Cruz (Fundares), realizó el pasado miércoles el Foro Energía para el Desarrollo 2026. Bajo el lema «Construyendo un marco de oportunidades para Bolivia», el encuentro contó con el apoyo de la Cooperación Alemana (GIZ).
El foro se desarrolló en cuatro bloques que abordaron la seguridad eléctrica del país, las oportunidades de inversión para la descarbonización, la eficiencia energética como motor de competitividad industrial, y cerró con la identificación de alianzas internacionales bajo la estrategia Global Gateway de la Unión Europea. Además, se formalizó un acuerdo entre GIZ y Cainco para potenciar la diversificación energética del sector productivo.
Desde Cainco destacaron el sentido estratégico del encuentro. «Este encuentro reafirmó que la transición energética ha dejado de ser solo un desafío ambiental. Se ha convertido en un factor crítico de productividad, eficiencia y resiliencia para el sector empresarial», señala un comunicado oficial. La institución también subrayó que «no hay transformación posible sin el protagonismo del sector privado, quienes adoptan las tecnologías».
Este enfoque práctico se complementó con el anuncio gubernamental de una ambiciosa reforma estructural del sector. La misma se basa en cuatro nuevas leyes (hidrocarburos, electricidad, energías verdes y litio) que buscan diversificar la matriz, garantizar el abastecimiento y abrir mayores espacios a la inversión privada. Así, marcan un giro hacia un modelo de «diversificación energética» en lugar de una mera transición.




















































































