Elon Musk compró Twitter, ahora X, en octubre de 2022 por aproximadamente $us 44.000 millones, tomando control de la compañía con esa valoración. En el momento de la adquisición, Twitter contaba con alrededor de 368 millones de usuarios activos mensuales. Sin embargo, la plataforma enfrentó rápidamente turbulencias bajo el liderazgo de Musk, incluyendo despidos masivos, cambios de política controvertidos y una fuerte caída del apoyo de los anunciantes, lo que se reflejó en una caída significativa del valor de Twitter y la interacción de los usuarios.
A finales de 2023, las firmas de inversión redujeron el valor de Twitter en casi un 80%, estimándolo en menos de 10.000 millones, aunque algunos informes lo situaron en tan solo $us 5.300 millones. Esta pronunciada caída se debió al boicot de los anunciantes y la pérdida de usuarios, en medio de la preocupación por la desinformación, la moderación de contenido y la alineación de Musk con figuras políticas divisivas, en particular el expresidente Donald Trump. El apoyo abierto de Musk al líder republicano y su participación en la política estadounidense intensificaron la polarización en la plataforma, alejando a los usuarios y anunciantes moderados, y alimentando la controversia en torno a la desinformación y el discurso de odio.
A pesar de estos desafíos, la plataforma, que fue renombrada como X a mediados de 2023, experimentó una recuperación parcial. A principios de 2025, los inversores volvieron a valorar X en aproximadamente $us 44.000 millones, igualando el precio de compra original de Musk. Este repunte se atribuye al regreso de anunciantes clave, a nuevas iniciativas de monetización como la billetera digital «X Money» y a la integración con la empresa de inteligencia artificial de Musk, xAI, que adquirió la última en un acuerdo que valoró la plataforma en aproximadamente $us 33.000 millones de dólares, sin incluir la deuda. Según se informa, el número de usuarios también se recuperó, con estimaciones que oscilan entre 500 y más de 600 millones de usuarios activos mensuales para 2025, superando la base de usuarios en el momento de la adquisición de Musk.
Así, si bien el patrimonio neto de Twitter se desplomó tras la adquisición de Musk debido a controversias políticas y la fuga de anunciantes, desde entonces ha recuperado su valor mediante cambios estratégicos e integración tecnológica.
Además del asistente Grok ya disponible, Musk prevé incorporar la IA en X para brindar transparencia y rendición de cuentas en procesos automatizados como la moderación de contenido y los algoritmos de recomendación.





















































































