El enfoque de la sostenibilidad financiera está cambiando el paradigma del sector bancario boliviano, donde la visión de largo plazo y el impacto positivo en la sociedad y el medio ambiente son ahora parte fundamental de las estrategias crediticias. Banco FIE, situado como el segundo banco más importante del país en cartera de agronegocios, ha desarrollado un modelo que combina la rentabilidad con la responsabilidad social y ambiental.
«El tema de finanzas sostenibles es un tema muy moderno, muy en boga y que nosotros en FIE lo que hacemos es pensar en el largo plazo y el impacto positivo que tenemos en la clientela, por supuesto en el medio ambiente, también en el tema de la seguridad de los alimentos para todos los bolivianos», explica René Calvo, gerente de Negocios del Banco FIE.
Con una cartera de aproximadamente $us 435 millones destinada al sector agropecuario, Banco FIE atiende a más de 44 mil clientes en este segmento. De este monto, $us 310 millones corresponden a microcréditos para pequeños productores campesinos, mientras que $us 124 millones se destinan a operaciones de mayor escala con empresas medianas y grandes.
El modelo de finanzas sostenibles de FIE se asienta sobre tres pilares fundamentales: económico, social y ambiental. «En lo económico nosotros apoyamos el financiamiento con conciencia, quiere decir que financiamos sólo a los clientes que quieren ser sostenibles», señala Calvo. «En lo ambiental, buscamos que el productor sea resiliente al cambio climático, reconociendo a cada uno de nosotros como actores de transformación», agrega.
La entidad financiera aplica criterios estrictos para la aprobación de créditos. «Si hay algún cliente que quema, el banco no le financia, si hay algún cliente que atenta contra la salud del medio ambiente, nosotros no le financiamos», enfatiza el ejecutivo. Los requisitos incluyen el cumplimiento de la normativa legal y, en el caso del departamento de Santa Cruz, la presentación de planos aprobados que especifiquen las hectáreas de desmonte permitidas y aquellas que se mantendrán como cortinas naturales para proteger la biodiversidad y prevenir la erosión.
Para garantizar el cumplimiento de estos criterios, el banco implementa un sistema de monitoreo semestral que incluye tecnología satelital y uso de drones para sobrevolar las propiedades. «Nos aseguramos que los clientes hagan prácticas sostenibles para que en un futuro sigan estando ahí para beneficio por supuesto de ellos, pero también del banco y de todos los bolivianos», subraya Calvo.
Un aspecto destacable es el programa «FIE Experto», iniciativa que busca formar a productores especializados en prácticas sostenibles. «El nombre suena a que somos nosotros los expertos, no, al contrario, lo que nosotros buscamos es que nuestros clientes sean los expertos», aclara el gerente de Negocios, quien destaca la importancia de las alianzas con organizaciones como ANAPO y FEGASACRUZ para promover la preservación de la calidad de las tierras.
Aunque el segmento de finanzas sostenibles representa aproximadamente el 20% de la cartera total de Banco FIE, Calvo reconoce que «no es tan rentable» comparado con otros negocios urbanos, debido a los mayores costos operativos en zonas rurales y las tasas reguladas para créditos productivos. Sin embargo, afirma que la misión de inclusión financiera y social del banco es el bien mayor.




















































































