Luego de que el Ministerio de Hidrocarburos anunciara que se prevé el ingreso de aproximadamente 400 camiones cisternas con combustible por día, desde la Federación Nacional de Transporte Pesado consideran que la cantidad no será suficiente para regular el abastecimiento.
“Las filas van a continuar. Es una pequeña cantidad la que entró ayer (domingo), con las cisternas bien planificadas y ordenadas, pero no es suficiente. Bolivia necesita entre 1.500 a 1.600 cisternas diarias para abastecer todo el país”, señaló Pedro Quispe, dirigente de esa federación.
Cisternas
Además, el representante del sector pidió al Gobierno transparentar los costos para la adquisición del combustible que ingresa al país desde la noche del viernes, horas antes de la transmisión de mando.
De acuerdo con Quispe, solamente el departamento de La Paz demanda unas 350 cisternas de diésel y gasolina por día, mientras que en el oriente del país el volumen diario requerido es similar.
Según el Gobierno y Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), 900 cisternas se encuentran en tránsito, de las cuales más de 200 llegaron a la planta de Senkata, en la ciudad de El Alto, y otras 300 llegaron a la refinería de Palmasola, en Santa Cruz.
“Lo que llegó va a durar uno o dos días nomás (…), queremos que el presidente (Rodrigo Paz Pereira) nos diga claramente si van a continuar las filas, si va a levantar la subvención a los combustibles”, protestó Quispe.
Al respecto, este lunes el nuevo presidente de YPFB, Yussef Akly, detalló que la situación de los combustibles es bastante delicada, pues se recibió volúmenes que solo garantizan un día de abastecimiento.
Sin embargo, aseguro que ahora sí se cuenta con los recursos financieros para la importación de diésel y gasolina, por lo que el suministro debería ser regular en las próximas semanas, por lo que hizo un llamado a la paciencia y la tranquilidad.





















































































