La Confederación de Pueblos Indígenas del Oriente, Chaco y Amazonía de Bolivia (Cidob) y sus 15 regionales expresaron este sábado su preocupación por los bloqueos que cumplen 30 días y alertó que esta medida mantiene aisladas y cautivas a muchas comunidades.
En ese contexto, pidió a los sectores movilizados un diálogo sincero y una solución pacífica al conflicto.
Mediante un pronunciamiento público, la Cidob dijo que los bloqueos no solo paralizan caminos, “también generan más pobreza, desabastecimiento, incertidumbre y abandono en las comunidades indígenas, que dependen de las rutas terrestres y fluviales para acceder a alimentos, combustible, medicamentos, atención médica, educación y comunicación con los centros urbanos”.
“En el norte paceño, muchas comunidades se encuentran prácticamente aisladas y cautivas, sufriendo las consecuencias de un conflicto del cual no son responsables”, dice el documento que circula en redes sociales.
Asimismo, expresaron su preocupación ante los actos de violencia, confrontación y vandalismo que persisten en la sede de gobierno.
Además, la entidad reafirmó su respeto a la democracia, al voto del pueblo boliviano y la institucionalidad del Estado.
“En un Estado democrático, las demandas sociales son legítimas y deben ser escuchadas; sin embargo, ninguna reivindicación puede justificar la violencia, la destrucción de bienes públicos o privados, ni acciones que atenten contra la estabilidad democrática y la paz social”.
En ese marco, pidió reflexión, al diálogo sincero y a la búsqueda de soluciones pacíficas entre las organizaciones movilizadas, las autoridades del Estado y la sociedad civil, “evitando que la confrontación continúe profundizando la crisis social y económica que golpea con mayor dureza a los sectores más vulnerables”.
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Herramientas constitucionales
“Asimismo, demandamos al Gobierno nacional que, en el marco de la Constitución Política del Estado y las leyes vigentes, utilice todas las herramientas constitucionales y legales necesarias para evitar la prolongación de los bloqueos, resguardar los derechos fundamentales de la población y garantizar el libre tránsito, el abastecimiento y la seguridad de las comunidades afectadas”, remarca el pronunciamiento.
Remarca también que la protesta debe ejercerse con responsabilidad y dentro del respeto a los derechos de terceros, “sin convertir a las comunidades más pobres y alejadas en víctimas silenciosas de medidas de presión prolongadas”.
Bolivia cumple 30 días de bloqueos en varias rutas que provocan el desabastecimiento de alimentos, combustibles y medicamentos, principalmente en el departamento de La Paz.
Sectores movilizados piden la renuncia del presidente Rodrigo Paz y pese a los llamados al diálogo, no asistieron a las convocatorias.






















































































