El viceministro de Defensa de los Derechos del Usuario y del Consumidor, Jorge Silva, informó que existen sospechas de posibles clanes familiares de intermediarios que mantienen el “monopolio” de la comercialización de la carne de res y son los encargados de elevar los precios del producto.
“En la carne nos dicen que son 10 familias que tienen el monopolio de la comercialización de carne (…), son los que una tajada mayor se llevan de las utilidades, mientras que el productor, el empresario invierte y corre riesgos por cualquier eventualidad climática, social o política, el intermediario lo único que hace es revender”, afirmó este martes en conferencia de prensa.
Puede leer: Panificadores independientes se reúnen para definir precio del pan
Especulación
Silva indicó que estas denuncias de familias que controlan el comercio también se presentan en productos como el arroz, el aceite y la carne de pollo.
En criterio del viceministro, los intermediarios son los que sacan provecho de la diferencia del precio del ganado y el costo final de la carne de res para el consumidor, cuyo precio sigue al alza y llegó a costar en La Paz, de acuerdo con la autoridad, hasta más de Bs 80.
Criticó que los comerciantes se amparen en la “ley de la libre oferta y la demanda”, que les permite vender sus productos al precio que consideren correcto si es que la población está dispuesta a pagar esa cantidad.
El viceministro reconoció que no se puede mediar en este aspecto, pero se trabaja en un estudio técnico para definir los precios máximos y mínimos que los productos como la carne de res deberían costar en los diferentes mercados.
Sin embargo, reconoció que es difícil establecer alguna guía de precios, pues los costos son diferentes en cada región. Ejemplificó que en Guayaramerín, en Beni, al ser una zona productora de carne, los costos son mucho más bajos que en zonas donde no hay el producto, como La Paz.
No obstante, también señaló que es una cuestión de voluntad y trabajo para que la población pueda abastecerse de productos de consumo básico a un precio justo y sin tener que pagar excedentes que benefician a terceros.





















































































