¿Cuál es el lugar de la democracia en el actual escenario global? ¿Es posible reinventar la democracia desde el diálogo? ¿Cómo podemos avanzar hacia una gobernanza sistémica en la región y en Bolivia? ¿Por qué es necesario repensar la democracia desde lo local y lo urbano? En fin: ¿podrá la democracia sobrevivir a la inteligencia artificial? Son preguntas fuertes para desafíos complejos de conocimiento crítico y debate plural.
De ello se ocupa el libro Futuro y democracia. Puentes y no muros, sin pactos no hay futuro, recientemente publicado por la Fundación Friedrich Ebert (FES Bolivia) en alianza con el Movimiento Tarija Dialoga y los Diálogos con el Futuro. La publicación, editada por José Luis Exeni Rodríguez y Sergio Lea Plaza, congrega voces de especialistas nacionales e internacionales que discuten diferentes cuestiones en torno a los andamios de la democracia.
Democracia fatigada
Pensar la democracia, analizar su estado de situación, discutir su rumbo, constituye una necesidad democrática fundamental. Más todavía cuando diferentes experiencias y estudios de opinión pública muestran un creciente desencanto con la democracia y, en especial, una elevada insatisfacción con su desempeño y resultados. La democracia está “fatigada” (Alcántara), la preferencia por la democracia es cada vez menor en la región (Latinobarómetro) y fuerzas de extrema derecha en el mundo asedian la propia noción de democracia.
¿La democracia está en crisis? Diferentes analistas a nivel global y en la región, por diferentes motivos, plantean alertas sobre escollos, regresiones y riesgos. No es casual que algunos autores hablen incluso de “cómo mueren las democracias” (Ziblatt y Levitsky) y otros exploren la resiliencia democrática o exhiban “las democracias bajo presión” (PNUD). Defender la democracia, pues, robustecerla con participación ciudadana y demodiversidad, es un imperativo democrático ineludible.
En ese camino, más allá del diagnóstico, es necesario divisar la relación entre democracia y futuro desde distintos enfoques. El nuevo libro de la FES lo hace en seis secciones: i) la democracia en el nuevo (des)orden mundial, ii) el diálogo como recurso y vocación, iii) la gobernanza, iv) la participación y la democracia local, v) el desarrollo urbano y las ciudades, y vi) la inteligencia artificial y las nuevas tecnologías. La obra cuenta con la muy valiosa participación de miradas plurales que plantean insumos para la conversación pública.
Diálogos con el futuro
Democracia y futuro no es un producto particular o aislado. Su origen se ubica en un meritorio recorrido deliberativo y de reflexión impulsado desde hace varios años por el Movimiento Tarija Dialoga, con el acompañamiento de varias instituciones. Las seis exposiciones temáticas contenidas en el libro (todas a cargo de referentes internacionales en sus materias) fueron presentadas en el segundo encuentro del ciclo “Diálogos con el futuro”, realizado en la ciudad de Tarija en mayo de 2025. Es decir, son ya la expresión de un espacio dialógico y participativo.
Con el propósito de ampliar la mirada y fortalecer el debate, se recurrió a otras once voces expertas (diez de ellas nacionales) para comentar los textos de origen y dialogar con ellos. El resultado es un valioso encuentro colectivo con la participación de 17 autoras y autores que discuten los diferentes temas vinculados al reto principal: analizar la compleja y hoy incierta relación entre la democracia y el futuro.
Así, en este diálogo a varias voces contenidas en el libro se podrán encontrar reflexiones en torno a la democracia y la inequidad estructural, la reinvención democrática desde el diálogo, la gobernanza sistémica y la gobernanza distribuida, la democracia desde lo local y el nacionalismo boliviano, la democracia y el desarrollo en una Bolivia urbana, en fin, los algoritmos que sueñan con la democracia.

Bolivia 2024, democracia hoy
El libro Democracia y futuro acaba de ser presentado en la ciudad de Tarija en el ámbito de un nuevo encuentro internacional de los Diálogos con el Futuro. El reto planteado esta vez radica en imaginar la Bolivia de 2040: “el futuro se construye hoy”. En ese marco se sitúa también la democracia del futuro.
¿Cómo será, en qué situación estará, la democracia dentro de tres lustros? ¿Qué nos espera en el proceso de democratización en Bolivia? ¿Habremos avanzado en el horizonte de una democracia intercultural y paritaria o, más bien, caminamos hacia un régimen híbrido o hasta autoritario? Pensar el futuro de la democracia requiere hacer un balance crítico de la democracia en el presente, cercada por la persistencia de crisis múltiple, fragmentación polarizada e incertidumbre.
Cierto que es necesario explorar innovaciones democráticas, pero hoy debemos hacerlo desde los mínimos. Quizás hasta cabría volver a la pregunta formulada hace medio siglo en un informe de la Comisión Trilateral: “¿es gobernable la democracia?”. O mejor: ¿cómo garantizamos una gobernabilidad que sea democrática más allá de la sola aritmética mayoritaria para la elección y la toma de decisiones? Hay que defender la democracia.
Las democracias (en plural) tienen futuro, como se sostiene en este libro colectivo. Pero deben sobrevivir el presente.






















































































