Los minerales se consolidaron como los grandes protagonistas del comercio exterior boliviano durante 2025. Así lo muestran los datos preliminares difundidos por el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE) citando datos del del Instituto Nacional de Estadística (INE).
El ranking de los principales productos exportados estuvo encabezado por los minerales de plata y sus concentrados. Estos generaron $us 1.731 millones, seguidos por los minerales de zinc, con $us 1.420 millones, y el oro en bruto, con $us 1.183 millones. El gas natural, que venía siendo el principal producto de exportación del país, descendió al cuarto lugar. Las cifras de este último reportan $us 1.077 millones. El estaño en bruto cerró el top cinco con $us 504 millones.
Estos cinco productos, todos pertenecientes al sector primario, reflejan una estructura exportadora aún fuertemente concentrada en materias primas. Las exportaciones tradicionales representaron el 70,63% del valor total, frente al 29,37% aportado por las no tradicionales. Las últimas estuvieron lideradas por la torta de soya, el aceite crudo de soya y la joyería de oro.
En total, Bolivia exportó $us 9.661 millones en 2025, lo que representó un crecimiento del 8,28% respecto a la gestión anterior. Sin embargo, las importaciones alcanzaron los $us 10.029 millones.
El ascenso de los minerales a la cima de la exportación boliviana se produjo en un contexto de marcado contraste entre volúmenes y valores, determinado por la evolución de los precios internacionales. La minería se ha beneficiado por precios alcistas. El oro presenta un incremento del 72,4% en sus ingresos y la plata del 44,5%. Sin embargo, esto no logra por sí solo recomponer el equilibrio externo ni revertir la dependencia crónica de la exportación de materias primas sin valor agregado




















































































