El Servicio Nacional de Certificación Ambiental para las Inversiones Sostenibles (SENACE) del Perú otorgó luz verde al Estudio de Impacto Ambiental Detallado (EIA-d) del proyecto minero Trapiche. El mismo es impulsado por la subsidiaria de Compañía de Minas Buenaventura, El Molle Verde SAC. La aprobación, mediante Resolución Directoral Nº 00026-2026-SENACE-PE/DEAR del 6 de marzo, destraba una inversión de $us 3.400 millones en la región de Apurímac. La decisión fortalece la posición del país vecino como tercer productor mundial de cobre ante la creciente demanda global por metales de transición energética.
La resolución, publicada esta semana, representa un hito para Buenaventura, que diversifica su portafolio más allá de oro y plata. El proyecto contempla explotación y beneficio de minerales cupríferos en la sierra andina, con énfasis en sostenibilidad. SENACE verificó «el cumplimiento de los requisitos ambientales, técnicos y legales exigidos por la normativa vigente», tras opiniones favorables de entidades como la Autoridad Nacional del Agua.
«La aprobación del EIA-d permitirá dinamizar las actividades económicas en Apurímac. El proyecto contempla inversiones sostenibles por aproximadamente $us 3,400 millones», resaltó el organismo regulador en su comunicado oficial. Sin embargo, SENACE aclaró que esta certificación «constituye un requisito indispensable, pero no autoriza por sí misma el inicio de actividades». Se requiere licencias adicionales como la de construcción.
Desde Buenaventura, fuentes de la empresa indicaron que «el proyecto podría entrar en operación después de 2030, una vez completados todos los trámites y la construcción de la infraestructura necesaria”.Trapiche se posiciona así como un proyecto clave.



















































































