Los diputados supraestatales electos para el periodo 2025-2030 asumirán sus funciones con el desafío de consolidar la presencia boliviana en siete organismos parlamentarios internacionales y demostrar la efectividad de esta figura única en la región sudamericana.
Esta representación supraestatal, establecida por la Constitución de 2009, permite a Bolivia participar activamente en el Parlamento Latinoamericano (Parlatino), el Parlamento Andino, el Parlamento Amazónico, el Parlamento Indígena y Afrodescendiente de América, la Unión Interparlamentaria Mundial (UIP), el Parlamento del Mercado Común del Sur (Parlasur) y el Parlamento de la Unión de Naciones Sudamericanas, aunque este último se encuentra inactivo.
Nuevos representantes por departamento
Para el periodos 2025-2030, los electos en los comicios del pasado domingo son: Daniel Roberto Marañón Tovar (titular) y Elizabeth Eliana Rodríguez Romero (suplente) por Tarija bajo la sigla UNIDAD; Sergio Bastián Giesse Rougcher (titular) por Beni, también de UNIDAD, que no presentó candidato suplente; René Daniel Camacho Quezada (titular) y Viviana Fanny Romero Morante (suplente) por La Paz del PDC; Edzon Bladimir Choque Lázaro (titular) y María José Torrez Choqueticlla (suplente) por Oruro del PDC; Mario Antonio Herrera Sánchez (titular) y Haidy Eliana Muñoz (suplente) por Santa Cruz de LIBRE; y Nathaly Solares Tuesta (titular) y Oscar Carlos Moscoso Alvez (suplente) por Pando del PDC.
Un desafío inmediato es que el PDC, a pesar de haber ganado en Potosí, Cochabamba y Chuquisaca, no presentó candidatos en estos departamentos. Queda por ver cómo se subsanará este vacío.
Retos de coordinación y eficiencia
Los nuevos diputados enfrentan el desafío de revitalizar la Comisión Permanente de Organismos Parlamentarios Supraestatales, que debería reunirse cada dos meses para coordinar estrategias y evaluar resultados. Esta instancia, integrada por los representantes supraestatales, la Presidencia de la Asamblea y los presidentes de las Comisiones de Política Internacional, requiere mayor dinamismo para cumplir su función coordinadora.
Otro reto fundamental es establecer mecanismos formales de colaboración con el Ministerio de Relaciones Exteriores para alinear la representación internacional con la política exterior boliviana. Esta coordinación resulta medular para maximizar el impacto de la diplomacia parlamentaria en temas de integración regional, comercio internacional, derechos humanos y medio ambiente.
Presupuesto y distribución de responsabilidades
Con un presupuesto anual que rondó los 4.3 millones de bolivianos para 2024, los diputados supraestatales deben optimizar recursos y demostrar resultados concretos. Los titulares perciben una remuneración aproximada de Bs 23.310 bolivianos mensuales y los suplentes Bs 8.003, además de viáticos para participar en reuniones internacionales.
La distribución de los representantes entre los diferentes organismos parlamentarios se decide en una sesión especial que requiere aprobación de dos tercios de los titulares electos, proceso que deberá completarse próximamente para definir las responsabilidades específicas de cada representante.
Particularidad regional
Bolivia tiene como modelo la elección directa de estos representantes, mientras países como Perú y Ecuador utilizan legisladores nacionales para estas funciones. Esta particularidad posiciona al país como pionero en diplomacia parlamentaria directa, similar al modelo del Parlamento Europeo. Los nuevos diputados supraestatales tienen la oportunidad de demostrar que esta inversión democrática puede traducirse en beneficios tangibles para la integración regional y la proyección internacional de Bolivia.
Para conocer los desafíos de la representación supraestatal boliviana en la gestión 2025 a 2030, conversamos con Mario Herrera, diputado supraestatal electo por Santa Cruz bajo la sigla LIBRE, ganadora en ese departamento. La nueva autoridad llega con el aval de una destacada trayectoria en cargos gerenciales de Cainco y Fexpocruz.
– Usted asume el cargo de diputado supraestatal en un contexto internacional complejo. ¿Cuáles serán sus principales prioridades para defender los intereses de Bolivia en los parlamentos y organismos internacionales?»
Mi prioridad será representar con firmeza y seriedad la voz de Bolivia en los organismos parlamentarios internacionales. Ello implica trabajar en tres líneas claras:
- Defensa de los intereses nacionales, particularmente referidos al comercio. Buscar consolidar los mercados existentes y generar oportunidad de apertura a nuevos destinos.
- Apertura de espacios de cooperación internacional, para atraer inversión, tecnología y conocimiento que se traduzca en oportunidades reales para el país.
- Posicionamiento de Bolivia como un actor responsable y confiable en los foros internacionales, en coherencia con la visión de reinserción global planteada en el plan de gobierno de Tuto Quiroga.
Bolivia debe ser un país que defiende su soberanía, pero que también sabe integrarse inteligentemente al mundo.
– ¿Cómo evalúa el actual estado de la Comunidad Andina, el Parlasur y otros mecanismos de integración regional, y qué rol debería desempeñar Bolivia en ellos en los próximos años?
La integración regional atraviesa un momento de desafíos. La Comunidad Andina sigue siendo un espacio vital para la cooperación económica y social, mientras que el Parlasur ha mostrado limitaciones para generar beneficios tangibles. En este contexto, el rol de Bolivia debe ser el de definir con pragmatismo dónde obtiene ventajas reales y dónde no.
La visión de Tuto Quiroga es clara, no debemos atarnos a estructuras que restringen nuestras posibilidades de comerciar y crecer. Como país no podemos estar atados a una rigidez arancelaria y que tengamos límites de apertura hacia mercados más amplios. Bolivia debe apostar a una integración flexible: fortalecer la CAN, explorar nuevas alianzas y acuerdos bilaterales y analizar de manera constructiva pero crítica el Mercosur.
El objetivo es no reducir nuestros alcances, sino abrirnos más al mundo.
– El cargo de diputado supraestatal implica un puente entre lo internacional y lo nacional. ¿Cómo tiene previsto coordinar con la Asamblea Legislativa Plurinacional y con la Cancillería para que su labor logra mayor efectividad?
Mi gestión será absolutamente coordinada. Es importante trabajar de manera conjunta con las comisiones respectivas en senadores y diputados de la Asamblea Legislativa, y mantener comunicación permanente con la Cancillería. No se trata de actuar de manera aislada, sino de ser un engranaje entre la política exterior y las prioridades internas.
Además, será vital establecer canales de diálogo con sectores productivos, sociales y académicos para llevar sus propuestas a los espacios de integración internacional. De esa manera, Bolivia no solo estará representada por un parlamentario, sino por toda su diversidad y potencial.
– Más allá de su representación en el ámbito internacional, ¿qué propuesta o visión personal quisiera dejar como huella en su gestión durante los próximos cinco años?
Quisiera dejar como legado una Bolivia más conectada con el mundo, pero sin perder su esencia ni su soberanía. Mi visión es que nuestra política internacional esté al servicio de la gente: que se traduzca en mercados para nuestros productos, empleos, inversiones, oportunidades educativas y acceso a nuevas tecnologías.
Si algo quiero marcar en mi gestión, es demostrar que la integración internacional no es un concepto abstracto, sino una herramienta concreta para mejorar la vida de los bolivianos. Y lo haré con responsabilidad, con compromiso y con la convicción de que Bolivia merece ocupar un lugar de respeto en el concierto de naciones.





















































































