La Iglesia Católica exhortó este lunes al Gobierno y a los sectores movilizados a retomar “con sinceridad y responsabilidad” el camino del diálogo para resolver la crisis provocada por los bloqueos y la tensión social que afecta al país desde hace más de veinte días.
Mediante un comunicado titulado “Llamado urgente al diálogo y a la búsqueda del bien común”, la Iglesia advirtió que la confrontación está profundizando el sufrimiento de la población y aumentando la división entre bolivianos.
Diálogo
“Ha llegado el momento de manifestar una verdadera voluntad de entendimiento, dejando de lado posiciones rígidas que continúan profundizando el sufrimiento de la población”, señala el pronunciamiento.
La Conferencia Episcopal Boliviana reconoció que existen demandas sectoriales legítimas que deben ser escuchadas y atendidas, pero alertó sobre las consecuencias sociales y económicas que atraviesan miles de familias por los bloqueos.
Conflicto
El comunicado menciona problemas de desabastecimiento, dificultades para acceder a atención médica, pérdidas económicas e incertidumbre en los hogares, especialmente entre los sectores más vulnerables.
“Ningún interés particular puede estar por encima del bien común”, remarca el documento.
La Iglesia sostuvo además que Bolivia necesita “gestos de madurez, responsabilidad y auténtico compromiso con la paz social” y advirtió que persistir en la confrontación solo agravará la crisis.
Iglesia Católica
Por ello, pidió a todos los actores involucrados generar “condiciones reales” para instalar un diálogo transparente y respetuoso, con capacidad de ceder por el bienestar del país.
“La paz se construye escuchando, comprendiendo y buscando caminos de solución que beneficien a todos”, señala el pronunciamiento.
Crisis
La institución religiosa reiteró también su disposición de acompañar cualquier esfuerzo sincero de encuentro y reconciliación y convocó a la población a intensificar las oraciones por Bolivia.
El pronunciamiento se conoce en medio de los operativos de desbloqueo, las movilizaciones en La Paz y El Alto y los intentos fallidos de diálogo entre el Gobierno y sectores campesinos y sindicales movilizados.





















































































