Periodistas que realizaban la cobertura de las movilizaciones de la Central Obrera Boliviana (COB), Ponchos Rojos y otros sectores denunciaron este lunes agresiones, amenazas e intentos de amedrentamiento por parte de algunos manifestantes en el centro de la ciudad de La Paz.
Los incidentes se registraron durante las marchas y enfrentamientos entre movilizados y efectivos policiales en inmediaciones del centro paceño, que comenzaron despues del mediodía, donde trabajadores de diferentes medios reportaron empujones, insultos y restricciones para realizar transmisiones en vivo y tomar imágenes.
Agresiones a la prensa
Las agresiones se producen a días de que el ejecutivo de la COB, Mario Argollo, se comprometiera públicamente a garantizar el trabajo de la prensa y evitar ataques contra periodistas durante las protestas sociales.
En aquella oportunidad, Argollo había pedido a sus bases respetar el trabajo de los medios de comunicación y aseguró que no permitirían nuevos hechos de violencia contra reporteros, camarógrafos y fotógrafos desplazados en las movilizaciones.
Sin embargo, este jueves varios trabajadores de la prensa denunciaron que grupos movilizados reaccionaron de forma hostil durante la cobertura de los bloqueos y protestas instaladas en distintos puntos de La Paz.
Conflicto
En medio de las agresiones a los trabajadores de la prensa, una peridodista de un medio digital se desmayó, en plena cobertura.
Periodistas que cubrían los hechos denunciaron que los movilizados lanzaron piedras, palos, petardos y gases contra los medios de comunicación. Además, reclamaron por las amenazas desde los marchistas para que «ni siquiera se acerquen».
Organizaciones de periodistas y defensores de la libertad de prensa expresaron preocupación por la escalada de violencia en medio de la conflictividad social y recordaron que el trabajo periodístico está protegido por la Constitución y tratados internacionales.
Las movilizaciones de la COB, Ponchos Rojos y otros sectores cumplen más de dos semanas en demanda de atención a sus pliegos petitorios y se desarrollan en medio de un creciente clima de tensión política y social en el país.





















































































