Después de la violencia familiar, el abuso sexual y la violación son los dos delitos con más incidencia contra niñas y niños en el país. En el primer bimestre de este año hubo 174 denuncias. Santa Cruz y Cochabamba son los departamentos que encabezan las listas.
Así lo devela un informe estadístico del Observatorio de Seguridad Ciudadana y Lucha Contra las Drogas, dependiente del Ministerio de Gobierno.
Esos delitos también mostraron un incremento en cuatro años. En el caso de abuso sexual, en 2021 se registraron 771 casos y en 2024, 1.010 denuncias, lo que representa un aumento de 31%
En hechos de violación, en 2021, se registraron 391 denuncias y en 2024, 485, lo que representa un incremento de 24%.
“El informe ‘Delitos contra menores de edad’ tiene el objetivo de presentar de manera clara y comprensible información estadística relacionada a los delitos que afectan principalmente a personas de 0 a 17 años de edad. Es así, que el Observatorio Boliviano de Seguridad Ciudadana y Lucha contra las Drogas, ha identificado los delitos más recurrentes en esta población vulnerable”, señala el informe del Observatorio.
Asimismo, el informe señala que el 52,10% de los casos de abuso sexual contra menores lo cometen familiares. Mientras que el 32,82% no cuentan con vínculo sanguíneo alguno y el 10,08% es indeterminado.
EL 89,2% de las víctimas son niñas y el 10,08% son niños
¿Qué es el abuso sexual?
Es cuando una persona obliga a tener contacto sexual a través de caricias, besos o tocamientos; a ver y escuchar pornografía o exhibir los genitales y manifestar cualquier comportamiento de tipo sexual.
Las formas más comunes en las que niñas y niños pueden ser abusados sexualmente son al tocar sus genitales u otras partes de su cuerpo. Tener contacto bucogenital del abusador con la niña o el niño; utilizarlos en la elaboración de material pornográfico. También obligarlos a ver películas, revistas o fotos y exhibir o tocar los genitales del abusador.
El abuso sexual inicia con la seducción. La persona abusadora realiza con la niña o el niño actividades que les divierten y le gustan, a fin de ganarse su confianza. El segundo paso es la interacción abusiva en donde el abusador continúa con juegos eróticos y sexuales como besos, caricias y tocamientos en genitales.
Un tercer momento se da en el secreto para mantener la relación abusiva, a través de la “ley del silencio”, el chantaje o las amenazas por parte de la persona abusadora, y como cuarto paso se encuentra la divulgación, que se da cuando la niña o el niño ya no toleran el abuso y deciden contarlo, cuando otra persona los sorprende o cuando aparecen síntomas que generan sospecha.

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En cambio, la violación es el acto de acceder al cuerpo de una persona sin su consentimiento para una actividad sexual. Este acto puede conllevar penetración, según explicó a La Razón la fiscal especializada en Delitos en Razón de Género, Jéssica Echeverría.
INFORME
Según UNICEF, en Bolivia, cada día se registra un promedio de 19 denuncias por violencia sexual contra menores de edad. Solo en 2024, se reportaron 6.868 casos de abuso sexual infantil, según datos oficiales.
“En 2024, se denunciaron alrededor de 6.868 casos de violencia sexual”, informó Rosaly Ledezma, experta en Normativa y Políticas Sociales para la Niñez de UNICEF, en una entrevista con La Razón.
Ledezma alertó que las cifras podrían ser incluso mayores, ya que muchos casos no llegan a las autoridades, especialmente en zonas alejadas del país. “Lo más grave es que hay muchas agresiones que no se denuncian y quedan en la total impunidad”, advirtió.
Además, una encuesta de percepción realizada por “Voz de la niñez” revela que niñas y niños se sienten inseguros en sus entornos más cotidianos. Dos de cada 10 no se sienten seguros en sus hogares; 6 de cada 10 tienen miedo en sus escuelas; y, 8 de cada 10, se sienten vulnerables en los entornos digitales.
“Cuando les preguntas a quién le cuentan sus alegrías o tristezas, muchos responden que a sus mascotas. No tienen con quién hablar de sus emociones”, dijo Ledezma.
Respecto de la protección institucional, Ledezma denunció que solo el 82% de los municipios del país cuenta con defensorías de la niñez, y en la mayoría de ellos, una misma persona atiende simultáneamente a sectores como niñez, discapacidad, género y adultos mayores.
Además, se identificó que varios funcionarios trabajan bajo contratos de corta duración, lo que impide hacer un seguimiento efectivo de los casos.
“El país invierte en capacitar, y los organismos internacionales colaboran. Pero si cada tres meses cambian a los funcionarios, los casos se diluyen. No hay continuidad”, lamentó la experta.
DATOS
De acuerdo con los datos del Observatorio, la mayoría de los casos de abuso sexual y violación se concentran en Santa Cruz. Este informe lo corroboró la fiscal Jéssica Echeverría, quien señaló que el tema de prevención “es débil”. Por ejemplo, dijo, que al abuso sexual aún se lo considera por la sociedad como un tabú del que es difícil de abordarlo, por lo que se obliga a las víctimas a callar.
“Lastimosamente, durante muchas décadas, el abuso sexual ha sido tratado como una especie de tabú que de eso no se debe hablar y es un secreto de familia. Pero en realidad no son secretos, son delitos que se cometen al interior de la familia, hablamos cuando los agresores son padrastros, hermanos, primos, tíos y es por eso que hay temor en hablar de este tema”, señaló la fiscal.
La autoridad consideró importante hacer énfasis en las campañas de prevención en colegios, ya que develó que varios casos de abuso sexual y violación a niños fueron descubiertos a través de esas actividades.
“Por ejemplo, a través del programa DINO, del Ministerio de Gobierno, se ha podido identificar a varias víctimas, quienes develaron, a través de cartas, que fueron sometidas a violencia sexual. Por eso consideramos importante realizar este tipo de campañas en todo el país”, señaló la fiscal.
SANTA CRUZ
Señaló que, según un diagnóstico en Santa Cruz, se identificó los mayores índices de abuso sexual contra niñas y niños en las zonas Plan Tres Mil y Los Lotes. Y, en lo que respecta a municipios, están Yapacaní Ascensión de Guarayos y Montero.
Acotó que, ese departamento tiene un importante índice de agresores sexuales en las cárceles.
“Los últimos registros del penal de Palmasola dan cuenta que, entre los 3.045 detenidos preventivos con órdenes judiciales, 400 son por abuso sexual, violación 300, violación a niño, niña y adolescente 500, violencia familiar 300”, detalló.
La fiscal también consideró fundamental que los padres sean los primeros en hablar con sus niños sobre esta problemática y advertirles de los cuidados que deben tener, saber identificar y sobre todo denunciar si sienten que son víctimas de abusadores. “Son 10 minutos que se necesitan para que sepan que pueden confiar en papá o mamá”.
Asimismo, la directora de Asuntos Generacionales de la Alcaldía de Cochabamba, Tatiana Herrera, señaló que en la mayoría de casos atendidos de violencia sexual contra niños se identificó como agresores a los padrastros.
“La mayoría de los casos de violaciones y abuso sexual a menores son perpetrados por las parejas de las progenitoras. Por eso es importante que las madres tengan mucho cuidado en meter a su hogar personas que pueden ser un peligro para sus hijos”, señaló Herrera.




















































































