Bajo el reinado de Ciro el Grande (559-530 a. C.), Persia expandió sus dominios hasta convertirse en la primera civilización-Estado del mundo hace 2600 años, ninguna otra alcanzó la extensión geográfica de Persia, cuyo territorio se extendía desde Europa oriental hasta el río Indo.
Decía Borges, que el orden es el sueño secreto del caos y en eso estamos precisamente, soñando algún tipo de orden, en el contexto de una escalada militar en Oriente Medio y de la advertencia de Washington para obligar a Teherán a reabrir el estratégico estrecho de Ormuz: “esta noche morirá toda una civilización, para no volver jamás».
Estos eventos traen a la memoria que Bolivia, en noviembre de 2010, firmó un Memorándum de Entendimiento con Irán para explorar la participación persa en la industria del litio, el documento incluyó la transferencia de conocimientos técnicos e investigación en nanotecnología.
¿Qué es la nanotecnología en este contexto? La nanotecnología se utiliza en tamices de iones de litio (LIS), que son adsorbentes altamente selectivos utilizados en procesos de Extracción Directa de Litio (DLE), funcionan extrayendo litio de salmueras mediante un mecanismo de intercambio iónico basado en su estructura química y cristalográfica.
Los materiales más utilizados son los óxidos de litio y manganeso (LMO) o los óxidos de litio y titanio (LTO). Estos forman matrices cristalinas con «jaulas» o espacios huecos específicos. Cuando el material entra en contacto con la salmuera, estos sitios de intercambio iónico están diseñados para encajar perfectamente con el radio iónico del litio, dejando fuera otros iones más grandes o con diferentes cargas presentes en las salmueras, como el sodio, magnesio o potasio.
El magnesio es especialmente problemático porque, aunque más grande y divalente, su alta carga y fuerza de hidratación pueden permitir interacción significativa con algunos materiales; por eso en salmueras con altas relaciones de Magnesio/Litio como el Salar de Uyuni, la selectividad efectiva se desmorona, se necesita un pretratamiento para bajar la carga de Magnesio antes de los tamices de iones de litio.
La tecnología utilizada en Argentina por la empresa francesa Eramet y por el anglo australiano Rio Tinto, son los adsorbentes de alúmina (AA) que es una tecnología utilizada para la recuperación selectiva de litio a partir de salmuera, Esta tecnología también se conoce como hidróxido doble laminar (HDL).
El intercambio iónico opera en ciclos similares a un filtro selectivo:
La salmuera se bombea a través de columnas o lechos llenos de material de intercambio iónico. Los iones de litio se adhieren al sorbente, intercambiándose con iones liberados por el material (por ejemplo, hidrógeno de una resina ácida).
Una vez que el material de intercambio iónico está saturado con litio, se procede a la elución del sorbente (stripping): Se utiliza un ácido diluido, como ácido clorhídrico o ácido sulfúrico, para liberar los iones de litio del material. El ácido desplaza el litio, produciendo una solución concentrada y pura de cloruro de litio o sulfato de litio, conocida como eluato, el mismo que requiere posterior purificación (evaporación, cristalización controlada o procesos electrolíticos) para obtener compuestos como carbonato de litio o hidróxido de litio.
Para la sostenibilidad, la salmuera delithiada (sin litio) se neutraliza post-carga con hidróxido de calcio o sodio para restaurar su pH y perfil iónico original. Esto permite su reinyección al reservorio sin alterar el ecosistema.
Los años se van como el agua que corre y estas tecnologías pueden ayudar a Bolivia en su desarrollo o puede ser una acción deliberada de sabotaje de una fuerza externa para que Bolivia desperdicie su tiempo en un proyecto sin garantías y abandone el proceso clásico de cristalización fraccionada por evaporación solar que sigue siendo la tecnología dominante en los principales salares de Chile y Argentina y de esa manera difumar el futuro de Bolivia para siempre.
















































































