Mañana se conmemora un 8M más, otro Día Internacional de la Mujer. Ante la fecha, es usual —en el mundo del activismo— enarbolar la consigna de que las mujeres no tenemos nada que celebrar, mas sí mucho aún por qué luchar. Es así, que la fecha venidera se presta para una pausa reflexiva en la acción feminista.
Siendo año electoral en Bolivia y dada la normalización de un pre-calendario electoral de facto, con seguridad mañana los espacios digitales se llenarán de gráficas que releven simbólicamente a las mujeres como protagonistas. Y que, textualmente, muestren adherencia a nuestras luchas y comprometan mayor igualdad. Es tarea fácil de prever que este 8M particularmente, difícilmente pasará de largo para la extensa lista de pre-candidatos que buscan aparecer en la papeleta de votación en agosto próximo.
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Las mujeres, de alguna manera nos hemos acostumbrado a la instrumentalización de estas causas (a este fenómeno le llaman Pink-washing en el mundo) y parece que deberemos también acostumbrarnos a su postergación cuando se establezcan los marcos narrativos que se jugarán durante el periodo (formal) de campaña y que podrían poner los temas referentes a la igualdad por la que peleamos las mujeres, en la cola de las prioridades.
Si consideramos que este 2025 arrancó con hechos concretos que dan la certeza de que estamos ante un contexto global reaccionario y neoconservador respecto a la vida de las mujeres, migrantes y población LGTBIQ+. Y a ello le añadimos que, en el nivel local, existe una alta disponibilidad a priorizar el aspecto económico por encima de cualquier aspecto social, estamos en condiciones de pensar que este 8M vamos a presenciar discursos que distarán mucho de lo que la política electoral despliegue en clave de propuestas este año.
Esta hipótesis se hace factible si pensamos que en estos dos meses ya de pre-campaña, se han evidenciado más discursos de ridiculización y desinformación sobre leyes que protegen la vida libre de violencia de las mujeres que propuestas para mejorar nuestras vidas.
Estoy pensando en el pre-candidato Leopoldo Chui que inició acciones para derogar la Ley 348 y también en Chi Hyun Chung que ha hecho costumbre suya generar información falsa para denostar la misma norma. Y aunque es cierto que este segundo actor ya nos acostumbró en elecciones anteriores a sus posturas falaces y antiderechos, estas cobran otro sentido cuando -como señalan varias encuestas- su apoyo electoral está creciendo. A ello se sumará lo que ya ha venido pasando en este periodo de gobierno dentro del MAS en el que -batalla intestina de por medio- la agenda progresista que aún enarbolan como bandera se muestra falaz, estética y sin capacidad de impacto real.
La presencia de mujeres como actoras candidatas será un tema que posiblemente se mueva algo más cuando se abra la búsqueda de personas vicepresidenciales. Por mientras, las testimoniales dos pre-candidatas a la Presidencia directamente no aparecen en los estudios de intención de voto. Mientras, la ley de paridad en el binomio propuesta por una vocal del TSE está a la cola del montón de tareas encomendadas a la ALP para el “blindaje” de este proceso.
¿Y las agendas políticas que anhelamos y sostenemos durante ciclos de gobierno? Varios estudios sobre narrativas en elecciones dan cuenta que, en Latinoamérica, en las últimas elecciones, la mayoría de los candidatos eliminaron las demandas feministas de sus programas de gobierno y, en consecuencia, del debate electoral. La evidencia da cuenta que la ola de demandas tiende a “entibiarse” y ralentizarse.
Más que otros años, en este va a tocar mirar en el espejo el momento que afrontamos. Y todo parece apuntar a que se viene un tiempo de mucha distancia con la política institucional, que batalla por subsistir en una sociedad desafecta de ella. Un periodo de desaceleración quizás pero no de renuncia: nada que no hayamos vivido antes. Después de todo, siempre tendremos las calles para hacernos ver y escuchar.
(*) Verónica Rocha Fuentes es comunicadora. Twitter: @verokamchatka














































































