El expresidente Evo Morales aseguró que la actual crisis política y social que atraviesa Bolivia responde a una rebelión de los sectores indígenas y campesinos contra el modelo económico impulsado por el Gobierno de Rodrigo Paz.
En una entrevista con el diario español El País, negó ser el organizador de los bloqueos y movilizaciones, aunque defendió las demandas de los sectores que mantienen las protestas.
“Lo que se está gestando ahora es una sublevación, una rebelión del movimiento indígena contra el modelo neoliberal y contra el Estado neocolonial”, afirmó Morales desde el Chapare, donde permanece resguardado mientras enfrenta procesos judiciales.
Evo Morales
Específicamente, es un caso de trata y tráfico de personas, por el que tiene una orden de aprehensión pendiente de ejecución. Elude su captura refugiándose en Lauca Ñ, donde recibe protección de dirigentes, comunarios y simpatizantes desde octubre de 2024, cuando se conoció el caso.
El exmandatario sostuvo que el descontento social tiene su origen en el incumplimiento de promesas realizadas durante la campaña electoral. “Rodrigo Paz mintió, engañó”, afirmó. Según Morales, la población se moviliza porque las expectativas generadas por el nuevo Gobierno no se tradujeron en resultados concretos.
“Yo no convoqué a esta movilización”, aseguró.
Sin embargo, señaló que comprende el malestar de distintos sectores porque “la gente está enojada” ante la situación económica y las decisiones asumidas por el Ejecutivo.
Conflicto
Durante la entrevista, Morales volvió a plantear una salida política a la crisis y sugirió que la renuncia presidencial podría evitar una mayor escalada del conflicto.
“Si quiere evitar baño de sangre, esta pacificación pasa por sucesión y en 30 días elección; eso es constitucional”, sostuvo.
El exjefe de Estado también cuestionó el proyecto de ley que regula los estados de excepción y advirtió que algunas disposiciones podrían derivar en abusos durante eventuales intervenciones de las fuerzas del orden.
A su juicio, la propuesta otorga amplias facultades al Estado en contextos de conflictividad.
Consultado sobre una posible declaratoria de estado de excepción, Morales afirmó que las movilizaciones podrían intensificarse. “Conociendo a mis hermanos del altiplano boliviano, si se levantan, es imposible que pierdan”, señaló.
Movilizaciones
El exmandatario también respondió a las acusaciones del Gobierno, que lo señala como uno de los principales responsables de la crisis. Frente a la posibilidad de ser detenido, lanzó un desafío a las autoridades. “Que me lleven, pero los que me lleven que se pregunten a quién llevan, al primer presidente indígena”, afirmó.
Morales descartó estar obsesionado con una nueva candidatura presidencial, aunque reconoció que continúa siendo una referencia dentro de su sector político. “No estoy desesperado por una candidatura”, indicó. Sin embargo, admitió que las organizaciones sociales le piden mantenerse activo en la política.
En ese contexto, dejó una de las frases más contundentes de la entrevista al referirse al futuro del movimiento que lidera. “Solo se cumplirán nuestras demandas cuando estemos en el poder político”, afirmó.
Gobierno
El expresidente también defendió su decisión de no presentarse ante la Justicia en el proceso que enfrenta por presunta trata ytráfico de personas. Insistió en que no existen garantías procesales y calificó la causa como una persecución política.
Pese a los procesos judiciales y a la crisis política, Morales aseguró que mantiene plena actividad. “Todavía dirijo las Seis Federaciones del Trópico de Cochabamba. Tengo un espíritu juvenil”, afirmó, al asegurar que continuará acompañando a las organizaciones sociales que respaldan su proyecto político.





















































































