El secretario ejecutivo de la Central Obrera Boliviana (COB), Mario Argollo, reapareció este martes en el cabildo convocado por la Federación de Juntas Vecinales (Fejuve) de La Paz, donde distintos sectores ratificaron su exigencia de que el presidente Rodrigo Paz deje el cargo.
Hace pocos días, una Acción de Libertad dejó sin efecto la orden de aprehensión emitida en su contra de Argollo. Sin embargo, la presidenta del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz aclaró posteriormente que la medida no tiene carácter definitivo y que el Ministerio Público puede reactivar el mandamiento si corrige las observaciones formuladas por la justicia.
Argollo, quien también participó del ampliado cobista del domingo en la Paz, llegó a la concentración instalada en la Ceja de El Alto, uno de los principales bastiones de las movilizaciones que desde mayo mantienen bloqueos y protestas en distintas regiones del país.
El Órgano Judicial suspendió la orden de aprehensión contra Argollo, una de las condiciones planteadas por la COB para asistir al diálogo con el Gobierno. Sin embargo, una vez conocida la decisión, los sectores movilizados rechazaron participar en las negociaciones y ratificaron los bloqueos que mantienen aislada a La Paz desde hace más de un mes.
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El líder cobista había reducido sus apariciones públicas tras conocerse las acciones judiciales en su contra. Su retorno coincide con una nueva escalada de las protestas y con la decisión de la COB de rechazar las convocatorias al diálogo impulsadas por el Gobierno.
La presencia de Argollo en el cabildo también refuerza la alianza entre la COB y organizaciones vecinales y campesinas que, desde hace semanas, dejaron de lado sus demandas sectoriales para concentrar sus exigencias en la salida del mandatario. De hecho, el propio dirigente sostuvo anteriormente que el “pedido único” de los movilizados es la renuncia presidencial.
El cabildo de este martes reunió a representantes vecinales, dirigentes sociales y organizaciones que cuestionan la gestión gubernamental por la crisis económica, el abastecimiento de combustibles y el incremento de precios.
Durante la concentración, varios sectores insistieron en que la petición de renuncia continuará.
Mientras tanto, el país continúa bajo un escenario de alta tensión política y social. Los bloqueos afectan el transporte de alimentos, medicamentos y combustibles, especialmente hacia La Paz y El Alto, donde crece la presión para encontrar una salida a una crisis que aún no muestra señales de solución.





















































































