El asesor de la Federación Departamental de Productores de Algodón (Fedepa), José Luis Landívar, advirtió que los bloqueos de carreteras y la escasez de carburantes están poniendo en riesgo los mercados de exportación que el sector logró abrir tras varios años de gestiones internacionales.
El representante explicó que los productores enfrentan serias dificultades no solo por la falta de diésel y gasolina, sino también por la imposibilidad de trasladar la producción debido a las restricciones en las rutas del país.
“Tenemos muchas dificultades por la escasez de carburantes y la distribución, pero no solo es eso, también son los bloqueos. Nosotros trabajamos hace cuatro años para abrir el mercado peruano y, cuando queremos exportar, no podemos llevar algodón porque los caminos están bloqueados”, afirmó a Canal Rural.
Landívar alertó que esta situación afecta la credibilidad y confianza de los compradores internacionales, especialmente de la industria textil peruana interesada en la producción boliviana.
“¿Qué hilandería en Perú va a querer confiar en un productor boliviano de algodón si cuando ellos nos necesiten no les vamos a poder entregar?”, cuestionó.
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Bloqueos
Asimismo, criticó la falta de garantías para la libre circulación y el cumplimiento de la normativa vigente, señalando que el país atraviesa una situación crítica por la persistencia de los conflictos y bloqueos.
“Es un desastre vivir en un país donde el Gobierno no hace cumplir la Constitución. Necesitamos un Gobierno que impulse un cambio de sistema después de 20 años”, sostuvo.
El asesor de Fedepa remarcó que el desarrollo económico y productivo solo será posible si se garantiza el tránsito normal en las carreteras y la estabilidad para el sector productivo.
“Eso se tiene que dar con libre circulación y no como lo que estamos viviendo en este momento”, manifestó.
Finalmente, expresó preocupación por el impacto social de las medidas de presión y recordó que la población comienza a sufrir problemas de abastecimiento tras varias semanas de conflicto.
“Nadie quiere más muertes de bolivianos, pero estamos por cumplir 30 días y la gente no puede abastecerse de alimentos y otros insumos”, concluyó.



















































































