El presidente Rodrigo Paz agradeció este miércoles el respaldo expresado por la Organización de Estados Americanos (OEA) y distintos países de la región a su gobierno en medio de la crisis política y social que atraviesa Bolivia.
En conferencia de prensa, el mandatario destacó los pronunciamientos internacionales que rechazaron cualquier intento de desestabilización y defendieron la continuidad democrática en el país.
Rodrigo Paz
“Yo quiero agradecer a la OEA por su posición, pero también a todos los presidentes y expresidentes. La democracia boliviana no solo tiene un valor local nacional, sino tiene un valor extraordinario en el ámbito sudamericano y continental”, señaló Paz.
Las declaraciones del jefe de Estado suceden a la sesión extraordinaria del Consejo Permanente de la OEA de este miércoles, donde varios países manifestaron su preocupación por la situación boliviana y respaldaron al gobierno de Paz.
En esa sesión, el secretario general de la OEA, Albert Ramdin, expresó su apoyo al gobierno boliviano y pidió priorizar el diálogo para superar la crisis.
Respaldo
Ramdin sostuvo que Bolivia enfrenta una situación compleja en los ámbitos político, económico y social, y remarcó la importancia del respaldo de la comunidad internacional.
Asimismo, el canciller boliviano, Fernando Aramayo, denunció ante la OEA que las movilizaciones y hechos de violencia buscan “forzar la dimisión” del presidente Rodrigo Paz y alterar el orden democrático.
Paz también destacó el respaldo recibido de gobiernos de la región, entre ellos Argentina, Panamá y Estados Unidos.
“Por eso es una responsabilidad de las naciones y especialmente de los bolivianos y bolivianas. La convivencia es en la democracia. Todo dentro de la democracia, nada fuera de ella”, agregó Paz este miércoles.
Crisis
Días atrás, el presidente argentino, Javier Milei, expresó su apoyo a Bolivia y envió aviones Hércules para colaborar en el abastecimiento de alimentos y ayuda humanitaria hacia La Paz y El Alto.
En tanto, Estados Unidos manifestó su respaldo al gobierno boliviano y condenó las acciones orientadas a “desestabilizar” al Ejecutivo.
La crisis política y social en Bolivia ingresó esta semana en una nueva escalada, con bloqueos, marchas y enfrentamientos en La Paz y otras regiones del país, que dejaron heridos, daños a infraestructura pública y decenas de personas arrestadas y aprehendidas.





















































































