La Iglesia Católica, la Defensoría del Pueblo y representantes de organismos de derechos humanos exhortaron este martes al Gobierno y a los sectores movilizados a confirmar de manera inmediata una mesa de diálogo para intentar frenar la escalada de violencia y conflictividad en el país.
Las instituciones solicitaron que ambas partes definan fecha, hora y condiciones para el inicio de conversaciones que permitan encaminar una solución pacífica a las protestas, bloqueos y enfrentamientos registrados principalmente en La Paz y El Alto.
Violencia
El pronunciamiento surge luego de varias jornadas marcadas por enfrentamientos entre movilizados y efectivos policiales, uso de dinamita, ataques a instituciones públicas y denuncias de vulneraciones a derechos humanos.
Las entidades expresaron su preocupación por el deterioro del clima social y advirtieron sobre los riesgos que implica mantener la confrontación en las calles.
En ese contexto, pidieron priorizar la vida, la integridad de las personas y la pacificación del país mediante mecanismos de concertación y entendimiento.
Diálogo
La convocatoria fue realizada tras reuniones sostenidas entre representantes de la Iglesia, la Defensoría y organizaciones defensoras de derechos humanos, quienes señalaron que el diálogo es la única vía para evitar una mayor radicalización del conflicto.
En los últimos días, distintos actores políticos y sociales comenzaron a pedir una salida negociada a la crisis. Incluso el vicepresidente Edmand Lara cuestionó el discurso de “cárcel” contra los movilizados y pidió reconducir el diálogo con la Central Obrera Boliviana (COB) y otros sectores.
Mientras tanto, el Gobierno mantiene operativos policiales y militares en el centro paceño y anunció corredores humanitarios para garantizar el ingreso de alimentos, combustible y oxígeno a la sede de Gobierno.
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