El presidente Rodrigo Paz cuestionó con dureza el pliego de la Central Obrera Boliviana (COB) y señaló que la dirigencia debe enfocarse en generar soluciones, en lugar de promover conflictos que afectan al país.
El ente matriz de los trabajadores pidió al Gobierno un incremento salarial del 20%, además de otras demandas. Al no recibir una respuesta positiva, la dirigencia, liderada por Mario Arcollo, propició una serie de movilizaciones para que su pliego se atendido.
Durante su mensaje en conmemoración al Día del Trabajador, el jefe de Estado afirmó que las medidas de presión no contribuyen a resolver los problemas estructurales y, por el contrario, perjudican la economía y el trabajo de los bolivianos.
Rodrigo Paz
“Bolivia con los conflictos no va a avanzar, sí con el diálogo y las soluciones”, sostuvo, al remarcar que el momento actual exige responsabilidad y compromiso de todos los sectores.
En ese contexto, el mandatario cuestionó el rol de algunos dirigentes sindicales y puso en duda su coherencia frente a la situación económica del país.
“Hay dirigencia que hoy día tiene recursos mensuales, cada mes, reciben 10 a 15 veces un salario mínimo Bs (3.300) y se niegan al diálogo, cuando el mandato de su representación es resolver problemas y no crearlos”, afirmó.
Paz insistió en que la prioridad debe ser construir acuerdos que permitan encarar la crisis, en lugar de insistir en demandas que no consideran la realidad económica.
Pliego
Asimismo, planteó la necesidad de cambiar la lógica de relacionamiento entre el Gobierno y los sectores sociales, dejando atrás los pliegos petitorios y avanzando hacia planes de trabajo conjuntos.
“Cuando nos acerquemos entre sectores generemos un plan de trabajo que se certifique con actas, con compromisos claros, para darle soluciones a los bolivianos”, señaló.
El presidente también advirtió que el país atraviesa un escenario complejo, con instituciones debilitadas y una economía golpeada, lo que obliga a priorizar la coordinación y el esfuerzo conjunto.
En esa línea, reiteró que el Gobierno mantiene abiertos los canales de diálogo con todos los sectores, pero insistió en que las soluciones deben construirse de manera concertada.




















































































