La diputada oficialista Sandra Rivero advirtió que la crisis política dentro del Partido Demócrata Cristiano (PDC) se profundiza tras la presentación del proyecto de abrogación de la Ley 1720 y el freno judicial que impidió la interpelación al ministro de Hidrocarburos.
Rivero relató que junto a un grupo de legisladores intentaron entregar personalmente al presidente Rodrigo Paz el documento de abrogación, pero fueron impedidos de reunirse con él durante un acto en Palacio Quemado.
“Básicamente el presidente huyó de nosotros, que somos diputados y senadores de su bancada”, afirmó en entrevista en Piedra, Papel y Tinta de La Razón.
La legisladora cuestionó que ministros recurran a recursos como amparos para evitar el debate en la Asamblea, lo que, según dijo, agrava la tensión social expresada en marchas y protestas. “Los ministros no quieren venir acá, recurren a amparos, la cosa no se transparenta, el problema social se va inflando cada día”, señaló.
El miércoles, un amparo constitucional frenó la interpelación del ministro Marcelo Blanco. Tras la destitución de Mauricio Medinaceli, el titular de la cartera de Hidrocarburos y Energías debía comparecer este jueves ante el pleno de la Asamblea Legislativa.
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Rivero denunció además irregularidades en la aprobación de normas e indicó que gran parte de los votos provinieron de diputados suplentes presionados por operadores políticos.
Mencionó el caso de su propio suplente, Alejandro Medinaceli, a quien acusó de manipular a legisladores para viabilizar la ley.
La diputada lamentó que, pese a los pedidos formales, la directiva de la Cámara Baja no haya dado prioridad al tratamiento del proyecto de abrogación. “Aparentemente hay autoridades que no ven importante tocar este tema”, expresó, alertando que la falta de debate parlamentario puede trasladar el conflicto a las calles.
Durante la entrevista, Rivero subrayó que la bancada oficialista enfrenta serias dificultades para establecer contacto directo con el presidente Paz.
“Si nosotros como diputados y senadores no podemos reunirnos con nuestro presidente, ¿cómo podemos generar soluciones?”, cuestionó Rivero.
La diputada también criticó la falta de coherencia dentro del Ejecutivo, señalando contradicciones entre ministros y la ausencia de un canal institucional de diálogo.
Rivero insistió en que la judicialización de los mecanismos de fiscalización legislativa, sumada al bloqueo político, está debilitando la confianza ciudadana en las instituciones.
Expresó además su preocupación por el escenario de conflictividad social que se avecina, con marchas, cabildos y paros sectoriales. “Lo que va a terminar de socavar esta gestión es el amiguismo. Todos protegiéndose, cuidándose, mientras la población se da cuenta de que no hay coherencia”, mencionó.




















































































