El presidente Rodrigo Paz afirmó que su gobierno impulsa una nueva etapa en la relación con Brasil, marcada por la cooperación económica y el desarrollo regional, en contraste con decisiones políticas de administraciones anteriores.
Tras su encuentro con el mandatario brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, Paz aseguró que ambos países trabajan en una agenda conjunta que incluye energía, infraestructura, seguridad y desarrollo amazónico.
El jefe de Estado explicó que uno de los principales temas de la reunión fue el futuro del sector energético, especialmente la integración del gas y la electricidad entre ambos países.
Rodrigo Paz
“Son temas de energía, sigue siendo un tema central el tema del gas, toda la vinculación que vamos a tener a futuro de mercados y el desarrollo del sector”, afirmó en entrevista con Bolivia Tv.
Sin embargo, uno de los momentos más comentados del encuentro fue cuando Paz relató una conversación informal con Lula sobre las dificultades que enfrentaron proyectos bilaterales en el pasado.
“Rodrigo, yo quería desarrollar muchas cosas con Bolivia, pero anteriores presidentes decían que la Pachamama no quería”, relató el mandatario boliviano al citar al presidente brasileño.
Paz respondió con una frase que, según contó, provocó risas en el encuentro: “La Pachamama ha cambiado de opinión ahora, vamos a respetarla, la vamos a cuidar y vamos a crecer conjuntamente”.
Paz ya había comentado antes la anécdota, y la repitió ante la consulta sobre alguna “primicia” para los bolivianos.
Bolivia
El mandatario sostuvo que su administración apuesta por una política exterior pragmática que priorice el desarrollo económico y la cooperación regional.
En ese marco, explicó que Bolivia impulsa tres corredores bioceánicos que conectarán el Atlántico con el Pacífico a través del territorio nacional.
“Son tres corredores que se están haciendo, norte, en el medio y en el sur del país”, señaló.
Además, destacó que la lucha contra el crimen organizado fue otro de los temas abordados, especialmente tras el impacto regional de los operativos contra el narcotráfico vinculados al uruguayo Sebastián Enrique Marset Cabrera.
“Se habrán dado cuenta del impacto muy grande de lo que pasó con Marset, la voluntad de Bolivia de la lucha contra el crimen organizado”, manifestó.
Brasil
Paz también defendió la necesidad de mantener una relación estratégica con Brasil pese a las diferencias políticas que puedan existir entre gobiernos.
“Lo nuestro no se puede dividir ni separar por ideologías ni por condiciones políticas”, afirmó.
El mandatario adelantó además que su gobierno prepara nuevas leyes sobre hidrocarburos, minería y explotación de tierras raras como parte de un proceso de reformas económicas.
“Tendremos nuevas formas de entender lo que vamos a hacer con los hidrocarburos, la minería y el manejo de las tierras raras”, anunció.
Finalmente, Paz sostuvo que Bolivia busca consolidarse como un eje de conexión regional mediante infraestructura, comercio y cooperación con sus vecinos, especialmente con Brasil, país con el que comparte más de 3.400 kilómetros de frontera.




















































































