El presidente del Comité pro Santa Cruz, Stello Cochamanidis, advirtió este martes que la escasez de combustible puede derivar en una crisis alimentaria nacional si los productores no logran cosechar ni sembrar a tiempo.
El líder cívico cruceño pidió soluciones inmediatas al Gobierno para evitar un impacto generalizado en la economía y el abastecimiento interno.
“El hambre nos va a llegar a todos; aquí de a poco, si no se puede cosechar y no se puede sembrar, no va a distinguir si es de uno u otro partido”, reflexionó Cochamanidis durante una conferencia de prensa en La Paz, adonde llegó a presentar un proyecto de ley sobre combustibles.
Falta de Combustibles
Añadió que la situación afecta no solo al oriente boliviano, sino a todas las regiones que dependen de la producción agrícola.
El pronunciamiento de Cochamanidis surge en medio de la agudización de la crisis por la falta de carburantes, que mantiene largas filas de vehículos en las estaciones de servicio. Conductores denuncian esperas de varias horas y hasta días para abastecerse, lo que genera congestión vehicular y pérdidas en distintas actividades económicas.
Cochamanidis informó que, como medida paliativa, se presentó a la Asamblea Legislativa un proyecto de ley que propone que las cisternas con combustible importado vayan directamente a los surtidores, sin intermediarios. “Este proyecto de ley es única y exclusivamente para que nos salvemos los bolivianos, no es un salvavidas para nadie en particular, es para todo el pueblo”, enfatizó.
Stello Cochamanidis
El líder cívico señaló que la iniciativa busca garantizar la distribución oportuna del combustible. Además, reducir los riesgos de desabastecimiento en sectores estratégicos como la agricultura, el transporte y la industria. Insistió en que la producción de alimentos está en riesgo y que, de no actuar con rapidez, el país enfrentará consecuencias sociales severas.
Además del impacto en el agro, la escasez de carburantes afecta al transporte público, cuyos operadores no pueden cumplir con sus rutas habituales. En varias ciudades, los pasajeros reportan incrementos en los tiempos de traslado y dificultades para movilizarse.
Cochamanidis agregó que la solución requiere voluntad política y coordinación entre el Gobierno, los productores y las instituciones regionales. “No se trata de un reclamo sectorial, se trata del bienestar de todos los bolivianos. Si no hay combustible, no habrá comida”, advirtió.





















































































