A pocos días de la segunda vuelta electoral, 14 diplomáticos de carrera presentaron el ensayo “Lineamientos para una política exterior de Bolivia en el bicentenario de su independencia”, que plantea repensar la política exterior del país sobre bases profesionales e institucionales.
El acto se realizó en el aula magna de la Facultad de Ciencia Política y Gestión Pública de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), con el apoyo de la Fundación Hanns Seidel, que publicó el trabajo en su fascículo de investigaciones número 21.
Durante la presentación, los diplomáticos Andrés Guzmán Escobari, Álvaro del Pozo, Gonzalo Chacón y Javier Viscarra intervinieron a nombre del grupo autor y advirtieron de la necesidad de un nuevo rumbo en la política internacional de Bolivia frente a los cambios globales.
Política exterior
Guzmán afirmó que “el mundo atraviesa una etapa de creciente incertidumbre y fragmentación geopolítica”, por lo que Bolivia debe fortalecer su diplomacia ante la competencia por recursos estratégicos y las tensiones internacionales.
Por su parte, Del Pozo advirtió que el multilateralismo está en crisis y que el país no puede quedar al margen de los espacios donde se redefinen las normas internacionales. “Solo una diplomacia profesional puede asegurar presencia y credibilidad”, señaló.
En su participación, Chacón destacó la necesidad de reconstruir las relaciones bilaterales con visión estratégica, para generar cooperación y desarrollo. “Bolivia necesita relaciones activas, no reactivas, que generen beneficios con los países vecinos y las potencias globales”, subrayó.
Diplomáticos
Viscarra enfatizó que la política exterior debe abordar con madurez los temas sensibles de la agenda nacional, como los límites internacionales, los recursos hídricos compartidos y la lucha contra el narcotráfico. “Hoy la soberanía en aguas transfronterizas no se impone, se ejerce compartiéndola responsablemente”, afirmó.
El diplomático agregó que el crimen organizado se ha convertido en una amenaza real para la estabilidad del Estado y que su enfrentamiento requiere una estrategia internacional coordinada.
El documento fue presentado como una invitación a debatir el rumbo de la política exterior boliviana.





















































































