A casi cuatro semanas del repliegue policial del Trópico de Cochabamba, la Policía Boliviana mantiene su decisión de no retornar a esa zona mientras no existan garantías plenas de seguridad para sus efectivos, según informó este lunes el comandante departamental, Edson Claure.
“Todavía hay situaciones de riesgo y amenaza, y nosotros no vamos a poner en riesgo a nuestro personal mientras esta situación impida el cumplimiento de nuestras funciones en resguardo de la integridad de nuestros funcionarios policiales”, afirmó la autoridad policial.
El repliegue fue ordenado el 6 de junio por el Comando General, en medio de los bloqueos promovidos por sectores afines a Evo Morales, que paralizaron durante 15 días las carreteras del país, especialmente en la región del Trópico. Las amenazas contra los efectivos y sus familias provocaron que las unidades operativas se retiren, dejando incluso vehículos y equipos bajo custodia de las alcaldías locales.
Policía Boliviana
Claure advirtió que las condiciones en la zona no han cambiado y que cualquier retorno debe ir acompañado de garantías formales por parte de los sectores movilizados. “En su momento, personas han emitido amenazas a los policías; entonces, esas personas tendrán que retractarse”, sostuvo.
Tanto el ministro de Gobierno, Roberto Ríos, como el comandante general de la Policía, Augusto Russo, respaldaron la decisión de mantener el repliegue. Ríos aseguró recientemente que “sectores afines a Evo Morales continúan amenazando y poniendo en riesgo la vida e integridad no solo de los efectivos policiales, sino particularmente de sus familias”.
Por ahora, la planificación para un eventual retorno policial está en evaluación, pero dependerá de que se generen condiciones de seguridad mínimas. La situación ha dejado sin presencia policial permanente a una región clave en esa región, lo que genera preocupación entre autoridades y sectores civiles.





















































































