La COP30 arranca este viernes en Belém su última jornada oficial de negociaciones con una fuerte división acerca de las energías fósiles, después de que un incendio en el interior de la sede paralizara la víspera las reuniones.
El recinto en el llamado Parque da Cidade, construido especialmente para la ocasión, sufrió un incendio que dañó parte de la zona de los pabellones nacionales, cerca de la entrada.
Las autoridades brasileñas no anunciaron hasta ahora la causa de las llamas, que agujerearon el techo de lona.
Una veintena de personas debieron ser tratadas debido a la intoxicación por humo.
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COP30
Las sesiones plenarias se retoman el viernes, fecha en que la COP30 debe cerrarse con la participación de casi 200 países. Así como unas 43.000 personas acreditadas.
Esta es la primera COP que se celebra en Amazonía, y cuya mascota es Curupira. Se trata de un guardián de los bosques para algunos indígenas, con una cabellera en forma de llamas.
Tras el incendio, la presidencia brasileña del evento y la ONU pidieron en un mensaje conjunto que los delegados volvieron a la mesa de negociaciones «en un espíritu de determinación y solidaridad».




















































































