Cuando la desinformación se disparó durante los cuatro días de conflicto entre India y
Pakistán, los usuarios de redes sociales recurrieron a un chatbot de inteligencia artificial (IA)
para verificar los hechos, pero se encontraron con más falsedades, lo que subraya su poca
fiabilidad como herramienta de verificación de datos.
Con la reducción de verificadores humanos en las plataformas tecnológicas, los usuarios
recurren cada vez más a los chatbots basados en IA -como Grok, de xAI, ChatGPT, de OpenAI,
y Gemini, de Google- en busca de información fiable.
«Hola @Grok, ¿esto es verdad?», se ha convertido en una pregunta habitual en la plataforma X
de Elon Musk, donde el asistente de IA está integrado, lo que refleja la creciente tendencia a
buscar desmentidos al instante en las redes sociales.
Pero las respuestas suelen estar plagadas de desinformación.
Grok, ahora bajo un nuevo escrutinio por insertar «genocidio blanco», una teoría conspirativa
de extrema derecha, en consultas que no están relacionadas con ello, identificó
erróneamente un antiguo video del aeropuerto de Jartum, en Sudán, como un ataque con
misiles contra la base aérea Nur Khan de Pakistán durante el reciente conflicto de ese país
con India.
Las grabaciones de un edificio en llamas en Nepal se identificaron erróneamente como que
«probablemente» fueran la respuesta militar de Pakistán a los ataques indios.
«La creciente confianza en Grok como verificador de datos se produce cuando X y otras
grandes empresas tecnológicas han reducido sus inversiones en verificadores de datos
humanos», declaró a la AFP McKenzie Sadeghi, investigadora del organismo de vigilancia de
la desinformación NewsGuard.
«Nuestras investigaciones han demostrado repetidamente que los chatbots de IA no son
fuentes fiables de noticias e información, especialmente cuando se trata de noticias de
actualidad», advirtió.
– Repetir falsedades –
La investigación de NewsGuard reveló que 10 de los principales chatbots eran propensos a
repetir falsedades, incluidas narrativas de desinformación rusa.
En un estudio reciente de ocho herramientas de búsqueda con IA, el Centro Tow para el
Periodismo Digital de la Universidad de Columbia descubrió que los chatbots eran
«generalmente malos para declinar preguntas que no podían responder con precisión,
ofreciendo en su lugar respuestas incorrectas o especulativas».
Cuando los verificadores digitales de la AFP en Uruguay preguntaron a Gemini sobre una
imagen de una mujer generada por IA, no solo confirmó su autenticidad, sino que inventó
detalles sobre su identidad y el lugar donde probablemente se tomó la imagen.
Hace poco, Grok calificó de «auténtico» un supuesto video de una anaconda gigante nadando
en el río Amazonas, citando incluso expediciones científicas que parecían creíbles para
apoyar su falsa afirmación.
En realidad, el video fue generado por IA, reportaron los verificadores de la AFP en América
Latina, que señalaron que muchos usuarios citaron la evaluación de Grok como prueba de
que el clip era real.
Estos hallazgos han suscitado preocupación, ya que las encuestas muestran que los usuarios
están cambiando cada vez más los motores de búsqueda tradicionales por chatbots de IA
para recopilar y verificar información.
Este cambio también coincide con el anuncio de Meta, a principios de este año, de poner fin
al programa de verificación digital externo en Estados Unidos, y trasladó la tarea de
desmentir las falsedades a los usuarios mediante las llamadas «notas de la comunidad», un
mecanismo popularizado por X.
– «Respuestas sesgadas» –
La verificación digital realizada por personas ha sido durante mucho tiempo un punto álgido
en un clima político hiperpolarizado, particularmente en Estados Unidos, donde los grupos
conservadores sostienen que suprime la libertad de expresión y censura el contenido de
derecha, algo que los verificadores profesionales rechazan con vehemencia.
AFP trabaja actualmente en 26 idiomas con el programa de verificación de datos de
Facebook, incluyendo Asia, Latinoamérica y la Unión Europea.
La calidad y la precisión de los chatbots de IA pueden variar, dependiendo de cómo se
entrenan y programan, lo que genera preocupación de que sus resultados puedan estar
sujetos a influencia o control político.
xAI, de Musk, atribuyó a una «modificación no autorizada» la generación de publicaciones no
solicitadas por Grok que hacían referencia al «genocidio blanco» en Sudáfrica.
Cuando el experto en IA David Caswell le preguntó a Grok quién podría haber modificado su
sistema, el chatbot señaló a Musk como el culpable «más probable».
Musk, el multimillonario sudafricano partidario del presidente Donald Trump, ya había
afirmado previamente que los líderes de Sudáfrica estaban «incitando abiertamente al
genocidio» de la población blanca.
«Hemos visto cómo los asistentes de inteligencia artificial pueden falsificar resultados o dar
respuestas sesgadas después de que programadores humanos modifiquen específicamente
sus instrucciones», declaró a la AFP Angie Holan, directora de la Red Internacional de
Verificación de Datos.
«Me preocupa especialmente la forma en que Grok ha gestionado incorrectamente
solicitudes sobre asuntos muy sensibles tras recibir instrucciones para proporcionar
respuestas preautorizadas».
Lea. México se apresta a conocer a miembros de la Suprema Corte https://larazon.bo/mundo/2025/06/02/mexico-se-apresta-a-conocer-a-miembros-de-la-suprema-corte/





















































































