El mandatario de Ecuador, Daniel Noboa, y su rival izquierdista Luisa González cerraron el jueves sus campañas en el convulso puerto de Guayaquil, espejo de la cerrada diferencia que los separa de cara al balotaje presidencial del domingo.
Capital económica, centro de operaciones del narcotráfico, cuna de Noboa y bastión del expresidente socialista Rafael Correa -padrino político de González-, Guayaquil es el símbolo de un país divido y crispado.
Tras una reñida primera vuelta, en la que Noboa se antepuso por menos de un punto porcentual, los candidatos quemaron sus últimos cartuchos para cazar votos de indecisos en una nación donde el sufragio es obligatorio.
Consulte: Ecuador elige entre Daniel Noboa y Luisa González en un reñido balotaje
Campañas presidenciales en Ecuador
Bajo una fuerte lluvia y ante varios miles de simpatizantes en el centro porteño, la abogada de 47 años apeló a las mujeres para «dejar atrás estos días oscuros» y les pidió apoyo para convertirse en la primera presidenta electa en el país.
«En este año y medio (de gobierno de Noboa), la violencia, la pobreza y el desempleo ha sido más profundo en nosotras las mujeres», aseveró González. Quien ofreció préstamos de hasta 40.000 dólares e interés de un dígito para las madres solteras como ella.
En un coliseo cubierto, el presidente dio otro de sus brevísimos discursos custodiado por militares armados y acompañado por su madre, la congresista más votada.
«El ecuatoriano no quiere más guerra (…) quiere esperanza», dijo vestido de jeans y camiseta violeta del color de su partido.
A cuidar el voto
La Sociedad Interamericana de Prensa y otras organizaciones internacionales de defensa de los periodistas alertaron sobre el «alto riesgo» para el ejercicio del oficio antes de las elecciones.
Tras el reñido primer turno del 9 de febrero, Noboa denunció irregularidades en el conteo de los votos, pese a que observadores internacionales lo descartaron.
Este jueves, 14 congresistas de Estados Unidos enviaron una carta al secretario de Estado, Marcos Rubio. Para alertar sobre la posibilidad de que Noboa «no reconozca los resultados si pierde».
El presidente ecuatoriano es uno de los principales aliados de Estados Unidos en la región. En la recta final, ha buscado el apoyo de su homólogo Donald Trump en la lucha contra el crimen. Y apuesta por el regreso de bases militares extranjeras, hoy prohibidas en la Constitución.
«Vamos todos a votar (…) y luego a cuidar nuestro voto en las urnas», dijo González».
Delfina del popular expresidente Correa (2007-2017), la izquierdista recibió el apoyo del mayor movimiento indígena de Ecuador, cuyo candidato fue tercero en la primera vuelta.





















































































