La corte suprema de Brasil empezó a examinar este martes si abre un juicio contra Jair Bolsonaro por intento de golpe de Estado, en un caso que podría llevar al expresidente ultraderechista a una larga pena de prisión.
Según la Fiscalía, el exmandatario (2019-2022) lideró una organización criminal que planeó impedir la investidura del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, quien lo derrotó en las elecciones de octubre de 2022.
Bolsonaro, de 70 años, compareció en la sala del tribunal momentos antes del inicio de la vista, acompañado de su abogado, antes de ocupar un asiento en la primera fila, delante del estrado de los jueces, constató un periodista de la AFP.
«Se trata de la mayor persecución político-judicial de la historia de Brasil, motivada por deseos inconfesables, vanidades y claros intereses políticos de impedir que participe y gane las elecciones presidenciales de 2026», escribió previamente el ultraderechista en una nota.
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Intento de golpe
Bolsonaro, que espera competir en las presidenciales pese a estar inhabilitado políticamente, enfrenta una posible pena de unos 40 años de prisión.
La primera sala del Supremo Tribunal Federal (STF) evalúa si hay elementos suficientes para iniciar un proceso penal contra él y otras siete personas. Señaladas como «el núcleo crucial» de la presunta conspiración. En total, hay 34 acusados.
La decisión, esperada este mismo martes o el miércoles, está en manos de 5 de los 11 magistrados de la corte. Entre ellos el poderoso Alexandre de Moraes, considerado un enemigo político por el bolsonarismo.
La seguridad en la sede del tribunal en Brasilia fue reforzada con mayor presencia policial y controles de acceso más estrictos.
Bolsonaro fue imputado en febrero por «golpe de Estado», «tentativa de abolición violenta del Estado democrático de derecho» y «organización criminal armada», entre otros delitos.
La acusación sostiene que la conspiración golpista contemplaba la elaboración de un decreto que justificaría un «estado de defensa». Para revisar la validez del proceso electoral, e incluso el asesinato de Lula y del juez De Moraes.
El complot no se habría consumado por falta de apoyo de los altos mandos del Ejército, según los investigadores.
Entre los otros acusados, figuran exministros de Bolsonaro como Walter Braga Netto (Defensa) y Anderson Torres (Justicia), y un excomandante de la Marina.





















































































