El terremoto de 8,8 grados que sacudió la península rusa de Kamchatka y que generó pánico en países de Norteamérica, Asia y otros que situados cerca del océano Pacífico, reaviva la alerta sísmica a escala mundial.
Varios países, incluso de Sudamérica, sobre todo costeros, activaron los protocolos de emergencia ante este tipo de eventos. Lo que pone en evidencia una vez más la vulnerabilidad de las naciones situadas sobre el cinturón de Fuego del Pacífico. Catalogado como el sector con mayor actividad sísmica en todo el planeta.
Este terremoto de gran magnitud, seguido de numerosas réplicas, ocurrió el domingo frente a las costas de Kamchatka, en el extremo oriente ruso, lo que llevó a emitir una alerta de tsunami y avisos de evacuaciones en gran parte de los países del Pacífico.
Países como Japón, Colombia, Chile y Perú, en la región sudamericana, activaron sus protocolos de emergencia ante la posibilidad de una propagación de olas.
La península de Kamchatka se sitúa en una zona denominada de subducción (proceso geológico donde una placa litosférica, generalmente oceánica, se hunde bajo otra placa, usualmente continental, en un límite convergente.
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Alerta sísmica
Tras el terremoto principal, se registraron al menos dos réplicas en la misma área, con magnitudes de 6,9 y 5,4, respectivamente. Otros tres sismos se reportaron a más de 130 kilómetros de la ciudad de Vilyuchinsk, también cercana a Petropavlovsk.
Por estos eventos, el Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico (PTWC) emitió una advertencia por el peligro de tsunamis y recomendó vigilancia en zonas costeras como Hawaii y Guam.
En el caso de Sudamérica, en Perú, la Dirección de Hidrografía y Navegación de la Marina de Guerra informó que, si bien inicialmente el evento no representaba un riesgo de tsunami, se dispuso una vigilancia intensiva del comportamiento del mar.
Lo cierto es que el terremoto en Rusia pone ahora en alerta total al mundo entero debido al contexto en el que encontró a los países. Incluida la potencia Estados Unidos, lo que obliga a las autoridades de los países a tomar recaudos ante posibles sismos de mediana o gran intensidad.
De momento, ninguno de los países afectados reportó muertos. Medios locales informaron de heridos leves en el extremo Oriente ruso. Donde se ubica la península de Kamchatka, cuyas autoridades anunciaron el levantamiento de la alerta por tsunami decretada tras el potente terremoto.
Por las alertas de tsunami en gran parte del Pacífico, como Japón, China, Indonesia, Filipinas, Canadá, Hawái (Estados Unidos) y varios países de Sudamérica, los expertos alertan sobre las consecuencias de estos eventos ante el temor de los tsunamis.
Dato
El geólogo del Instituto Geológico y Minero de España (IGME-CSIC), Raúl Pérez, advirtió que un terremoto de magnitud 8,8 en la escala Richter tiene la capacidad de disparar una réplica de 7,6. Lo que en el océano puede provocar un tsunami destructivo debido al movimiento de las olas.
“No se tiene una certeza de lo que va a ocurrir en el futuro y por precaución, porque es algo que es razonable que pueda ocurrir. Pues por eso se mantiene la alerta todavía en algunos puntos del mundo”, puntualizó el director de la Red Sísmica Nacional española, Juan Vicente Cantavella, en contacto con los medios de prensa.
Los registros sísmicos modernos permiten identificar varios que marcaron un antes y un después en la historia del mundo contemporáneo.
De acuerdo a los datos del Servicio Geológico de Estados Unidos, los otros 10 eventos sísmicos más importantes de la historia ocurrieron desde el año 1906.
El más importante de la historia de la humanidad, al menos desde que se tienen registros, ocurrió durante 1960, en la región central de Chile, conocido como el terremoto de Valdivia (Biobío), de 9,5. Provocó 1.600 muertes debido a un gran tsunami.
EEUU, Indonesia y Japón
Otro temible movimiento telúrico se registró en 1964 cuya magnitud alcanzó 9,2 y que sacudió el Prince William Sound de Alaska durante unos cinco minutos. Entonces, más de 130 personas perdieron la vida a causa del mayor terremoto registrado en Estados Unidos.
El 26 de diciembre de 2004 se produjo una de las catástrofes naturales más devastadoras de toda la historia. Un sismo de 9,1 estimuló en el océano Índico el tsunami más grande del siglo XXI. Fue en Sumatra, Indonesia, que causó más de 230.000 fallecidos.
Tohoku, en Japón, fue el escenario de otro desastre de magnitud. Considerado entre los cuatro terremotos de mayor dimensión ocurridos en los últimos 100 años. Este sismo de 9,1 grados generó un devastador tsunami.
Más de 18.000 personas murieron no solo debido al temblor y tsunami, también por las deficiencias ocasionadas en los sistemas de energía y refrigeración de la central nuclear de Fukushima.
Repetición
Kamchatka ya fue escenario de otro potente terremoto y un tsunami que cruzó el Pacífico, que causó daños en Hawái en 1952. Con una magnitud de 9,0, este sismo ocasionó daños significativos en las estructuras arquitectónicas, pero no se reportaron fallecidos.
La región de Biobío, en Chile, también vivió otros escenarios de destrucción sísmica, ya que en 2010 un gran movimiento telúrico de 8,8 remeció la capital Santiago por el lapso de un minuto y 30 segundos, según fuentes oficiales del país trasandino. Algo más de 500 personas perecieron en el desastre que dio vueltas al mundo.
El terremoto de Ecuador de 1906 azotó sus costas en la provincia de Esmeraldas y el departamento de Nariño el miércoles 31 de enero de 1906 a las 10.36 hora local. Y tuvo una magnitud de 8,8. Más de 1.500 personas murieron y sus efectos se sintieron a lo largo de la costa de Centroamérica y hasta San Francisco y Japón.
Impacto
El terremoto de Alaska, en 1965, también conocido como el sismo de las Islas Rat, ocurrió el 4 de febrero de ese año, con una magnitud de 8,7. Pese a que fue un sismo de gran magnitud, su impacto se sintió principalmente en las islas Aleutianas. Se trata de una zona poco poblada, y generó un tsunami que afectó la isla Shemya, con olas de más de 10 metros; según los medios.
El impacto fue menor en comparación con otros grandes terremotos de Alaska debido a la baja densidad de población en la zona.
La sacudida de Tíbet en 1950, también conocida como el terremoto de Assam o sismo de Medog, se produjo el 15 de agosto de 1950 y tuvo una magnitud de 8,6. El epicentro se localizó cerca de Rima. El sismo fue destructivo, tanto en Assam y el Tibet, provocó la muerte de 780 personas.
El 11 de abril de 2012, otro terremoto sacudió a Indonesia y Sumatra, fue de 8,6 grados, y su posterior réplica de 8,2 grados hicieron temblar esa isla asiática. Aunque causó pocos daños, aumentó la presión sobre una falla que fue el origen del devastador tsunami del año 2004.
Origen
Según se explica en la revista especializada Ciencias de la Tierra, escrito por los geólogos E. Tarbuck y F. Lutgens, los terremotos se suelen producir por el deslizamiento de la corteza terrestre, la capa más superficial de la parte rocosa de la tierra, en torno a una falla. Que es una especie de cicatriz que se produce en zonas donde esta capa es más frágil. Los temblores aparecen porque, a medida que se van deformando y doblando algunas partes de esta capa superficial (litósfera), se va almacenando energía elástica. Al igual que una goma que se estira cada vez con más frecuencia.
Entonces, cuando estas rocas alcanzan su límite de deformación, se fracturan y liberan esa energía acumulada en forma de fuertes vibraciones sísmicas.
Una vez que se produce esa liberación de energía, a veces los materiales necesitan cierto tiempo para acomodarse. Por eso no es extraño que se produzcan las llamadas réplicas. Es decir, terremotos más débiles que el principal en zonas aledañas, incluso varios días después.





















































































