La mañana del martes el ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, anunció el pago de deudas atrasadas, la eliminación de cuatro impuestos y la revisión del Presupuesto General del Estado (PGE) 2026. Las señales generaron respaldo entre empresarios quienes afirmaron que las determinaciones favorecerán incluso a sectores informales y que los resultados se verán entre mediano y largo plazo.
En entrevista con La Razón Radio, el presidente de la Cámara Nacional de Exportadores (Caneb), Oswaldo Barriga, calificó las medidas como un mensaje interno y externo de que el país quiere retomar la estabilidad económica.
Respecto a la eliminación de cuatro impuestos, tiene que ver con el impuesto a las Grandes Fortunas (IGF), el Impuesto a las Transacciones Financieras (ITF), impuesto al juego y promociones empresariales. La medida fue critica por algunos sectores. Por ejemplo, el senador de Unidad Nilton Condori afirmó que se benefician “grandes empresarios y productores, sobre todo de Santa Cruz”.
Medidas
Barriga cuestionó esta narrativa. “Yo creo que las cuatro medidas que ha sacado el Gobierno no son solamente para los empresarios. Ahí hay un error de apreciación, porque el IGF también va a quienes hoy tienen Cholets en El Alto. Va a quienes hacen gran comercio, y mucho de esos comercios fue durante mucho tiempo contrabando”, afirmó.
Por su parte el gerente general de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), Edilberto Osinaga, sostuvo en que la importancia de las medidas no radica en cuánto recauda o deja de recaudar el Estado, sino en que “empieza a generar certidumbre”.
“El tema es empezar a generar certidumbre para que vuelva la confianza en el país… La seguridad jurídica para los inversionistas y empecemos a generar una base. Luego empecemos a normalizar nuevamente la circulación de dólares”, afirmó Osinaga en Piedra, Papel y Tinta de La Razón.
En criterio de Barriga, impuestos como el IGF o el ITF no solo ahuyentaron inversiones, sino que se usaron para presionar, frenar transacciones en dólares y generar espacios de “extorsión” estatal.
Mientras que para Osinaga, la combinación de inseguridad jurídica, cupos, franjas de precios y restricciones a las exportaciones provocó que inversiones y capitales salgan del país.
Resultados
Ambos dirigentes advirtieron que los resultados no serán inmediatos. Barriga indicó que recuperar la economía tomará “aproximadamente meses. Y, en algunos otros casos, años volver a recuperar lo que alguna vez pudimos ser o fuimos como Bolivia”.
Mientras que para Osinaga, a medida que se establezcan incluso más medidas, “en unos meses o en un tiempo, vamos a ir regularizando y se va a ir mejorando la situación económica”.
El sector espera que las siguientes medidas incluyan la liberación de exportaciones, eliminación de bandas de precios y “reglas claras” sobre tierras, avasallamientos y acceso a semillas. Osinaga aseguró que, si se levantan los “candados”, el agro podría generar $us 1.000 millones adicionales por año a partir del segundo año.





















































































