El vicepresidente de la Conferencia Permanente de Partidos Políticos de América Latina y el Caribe (Copppal), Harold Correa, calificó la segunda vuelta boliviana como un proceso con “absoluta normalidad y transparencia”.
“Pudimos observar un clima de absoluta tranquilidad. Pudimos observar un clima ciudadano de participación política, con un alto grado de participación de mujeres, de jóvenes, no solamente en el hecho de sufragar, sino que también la organización ciudadana de las mesas de votación.», afirmó Correa en entrevista con La Razón Radio.
Copppal es un foro político regional que agrupa a más de 50 partidos de distintas corrientes ideológicas de 28 países. Su sede está en Buenos Aires, Argentina.
En criterio de Correa, hay tres elementos al proceso de elección. EL reconocimiento “implícito” de Jorge Quiroga de los resultados. Los llamados de reconocimiento de varios países. Y la diferencia contundente entre candidatos.
Según el conteo de votos del Órgano Electoral al 99.67%, a las 12.34 de este martes, Rodrigo Paz registra el 54.89% de votos frente a los 45.11% de Quiroga.
La misión estuvo presente en Santa Cruz, Tarija y La Paz, y según Correa, «no hubo incidentes de mayor gravedad, más allá de lo normal». Sin embargo, sugirió que debe existir mayor capacitación para los jurados electorales. Así como ampliar la cantidad de mesas y mejorar la señalética de los recintos de votación.
La misión entregó el lunes un preinforme al Tribunal Supremo Electoral (TSE) y presentará un informe consolidado en las próximas semanas.
Chile no reconoce veedores
Al ser consultado sobre las próximas elecciones en Chile del próximo 16 de noviembre, Correa develó que ese país, junto con Argentina y Uruguay, no reconoce legalmente las misiones de observación.
“La ley chilena no reconoce la observación electoral, y la ley uruguaya y la ley argentina. Por lo tanto, si el servicio electoral efectivamente hiciera un proceso de acreditar misiones de observación, estaría derechamente fuera de la ley”, explicó.
El veedor atribuyó esta situación a que los tres países tuvieron dictaduras y desde la recuperación de la democracia no incluyeron las misiones de observación en sus normativas electorales, que las considera como una “intervención”.
El fin de la dictara en Chile fue en 1990; Argentina en 1983; y, en Uruguay, 1985.
Pese a ello, anunció que Coppal hará un “acompañamiento político” en Chile con una delegación reducida que conversará con las fuerzas políticas y observará informalmente el proceso electoral.





















































































